Adiós a fiesta

septiembre 6, 2016

'Ghost Bull' by Chloe Drakari-Phillips. A herd of Spanish fighting bulls is herded through the dawn forests to Cuéllar by hundeds of horsemen at the beginning of the most ancient 'encierro' - bull-run - in Spain

Ghost Bull – ‘Toro Fantasma’. Una manada de toros bravos se conducidos a través de los bosques del amanecer a Cuéllar por cientos de jinetes a principios de los encierros más antiguos de España. (Foto: Chloe Drakari-Phillips)

 

Este año fue mi quinto en la Feria de Nuestra Señora del Rosario en Cuéllar en Castilla y León, España, corriendo con los toros en los encierros más antiguos de toda España. Cuando llegué por primera vez en 2012, la ciudad abrió sus brazos a mí y por lo que cuando me fui me escribió un artículo en el periódico regional, El Norte de Castilla, titulado ”Gracias, Cuéllar, desde Londres”. El año siguiente el título fue ‘Y otra vez gracias, Cuéllar, desde Londres‘. Entonces en 2014 fue ‘Nos vemos pronto, Cuéllar‘.

Cuellar El Norte coverSin embargo, al año siguiente me rompió mis costillas corriendo con el ganado allí y se olvidó de escribir, así que este año me aseguré mi artículo salió temprano, el primer domingo de la feria, el día que llegué. Que sea reproducida a continuación.

Hay fiesta y feria en Cuéllar

En 1923, Hemingway llegó a Pamplona y fue testigo de esa explosión de vida que es la fiesta de San Fermín, en cuyo corazón hay grabado un camino que va desde los corrales a la plaza, y una feria: la del Toro.

Cuando volvió, en 1959, la ciudad había cambiado tanto que casi no la reconoció, y escribió: «Se han sumado 40.000 turistas. No había ni veinte cuando llegué, hace casi cuatro décadas».

The article as it appeared. The photo is of me in my days as a bullfighter in 2010 by Nicolás Haro.

El artículo tal como aparecido. La foto es de mi en mis días como torero en 2010 por Nicolás Haro.

Hace ahora seis años, cuando yo fui por primera vez, había más de un millón. Y aunque San Fermín ha sido como ‘el padre’ de mi afición, y la elegante Feria de Abril de Sevilla, la madre, es para mí Cuéllar –con su antigüedad– mucho más cercana y personal que esos dos espectaculares padres. Por eso siempre vuelvo, desde que conocí al escultor Dyango Velasco el sábado del pregón de 2012.

Desde entonces nunca vengo solo. A lo largo de estos años me ha acompañado una extraña y maravillosa mezcla de gentes. En 2013 vinieron conmigo, a vuestra hermosa ciudad del caballo, un primo muy lejano, el Conde de Westmorland, hijo del que fue Maestro de Caballos de su Majestad la Reina Isabel II, y Richard Dunwoody, el mejor jockey que nunca ha tenido mi país, ganador del Grand National, la carrera de caballos más peligrosa de Inglaterra, no una, sino dos veces.

Nicolás Osorio & I in 2013

Nicolás Osorio y yo (chaqueta) en 2013 (Foto: Graeme Galloway)

Este año vengo con más extranjeros que nunca, algunos ya conocidos en Cuéllar, otros nuevos. Vuelve este año, Jim Hollander, fotógrafo de guerra y de toros, de la Agencia Europea de Fotos de Prensa, que fue galardonado el año pasado con el Premio EHToro por divulgar los encierros de Cuéllar, y que acaba de recibir un homenaje como ‘guiri del año’, organizado por Mikel Urmeneta en Pamplona.

Jim Hollander in the forests of Cuéllar (Photo: Chloe Drakari-Phillips)

Jim Hollander en los bosques de Cuéllar (Foto: Chloe Drakari-Phillips)

Y además de haber publicado el libro ‘De Pizarra a Pamplona’: a través de España a caballo (disponible para comprar aquí), las memorias del viaje en el que cuando era un adolescente atravesó España a caballo con su padre, Gino Hollander, un gran pintor taurino cuyos cuadros adornan las paredes de la Casa de Misericordia de Pamplona. Jim fotografiará este año el encierro de Cuéllar a caballo, para la prensa mundial, mientras yo, a su lado pondré las palabras.

En las calles, veremos de nuevo a Larry Belcher, ya conocido por los lectores de estas páginas después de celebrar sus cuarenta años de encierros en España. Gran campeón tejano del rodeo americano hace años, se casó con una castellana, la doctora Ana Cerón, y se trasladó a España para convertirse en profesor de la Universidad de Valladolid y en vuestro vecino.

Noel Chandler and Alexander Fiske-Harrison, Pamplona, July 2013 (Photo: David Penton)

Noel Chandler y yo (Foto: David Penton)

Junto a estos taurinos veteranos, encontraremos a otros más jóvenes (entre los que no me incluyo, ahora que he cumplido cuarenta años), como Jordan Tipples, galés, con el corazón de un león y que sigue la tradición del gran aficionado galés Noel Chandler, cuya muerte, el año pasado, aun lloramos. Fue Noel el que me enseñó la filosofía del primer corredor extranjero que fue aceptado por los locales en Pamplona, Matt Carney, veterano de la Segunda Guerra Mundial, del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, con cuyos hijos, Allen y Deirdre, corro en Pamplona. Y es que no se debe correr por la gloria, sino por la alegría de hacerlo. Esta enseñanza se olvida hoy en día demasiado, como la que me enseñó Juan José Padilla, que me dijo después de perder el ojo en Zaragoza en 2011: «Las cicatrices no son medallas, si no las pruebas de nuestros errores». Este tipo de orgullo no tiene cabida en la plaza, ni en las calles.

Alexander Fiske-Harrison running with the bulls - red jacket with white stripes on the right - in the last encierro of Cuéllar 2016 (Photo courtesy of Castilla y León Televisión)

Yo corriendo con los toros en el último encierro de Cuéllar 2016 (Foto cortesía de Castilla y León Televisión)

 

Joe Distler, Larry Belcher and me (Photo: Ana Cerón)

Joe Distler, Larry Belcher y yo (Foto: Ana Cerón)

Y también estará Chloe Drakari-Phillips. Chloe fue por primera vez a Pamplona hace veinticinco años, aunque solo tiene veinticuatro (su primer San Fermín fue cuando su madre estaba encinta). Esta hija adoptiva de los sanfermines es el alma de esa parte de Pamplona que vibra y se apasiona con la fiesta, y que me ha enseñado una parte más lúdica de las ferias taurinas de España, a mí, un hijo adoptivo de la Feria del Toro.

Y como parte de este espíritu de cooperación entre locales y extranjeros, le he pedido a Enrique Bayón Brandi, un pastor principal, que me ayude a organizar un almuerzo de corredores, siguiendo la tradición que empezaron hace treinta años en Pamplona nuestros grandes amigos y grandes corredores, Julen Madina y Joe Distler, reuniendo un pequeño grupo de corredores locales y extranjeros para celebrar un almuerzo de hermandad. Así esperamos añadir una nueva tradición internacional al encierro más antiguo de España. En señal de respeto con los toros y los que trabajan con ellos, dedicaremos nuestra primera reunión a la memoria de Víctor Barrio, e invitaremos a David Mora, el diestro que esa tarde lidiará los toros que correremos por la mañana.

The Pamplona Runner's Breakfast 2015. Joe Distler is in sunglasses next to me at the back behind the matador David Mora (white polo shirt) with Julen Madina kneeling front (white t-shirt) (Photo Photo by John Kimmich on Jim Hollander's camera - Jim is front row holding John's camera)

El Desayuno de Corredores en Pamplona 2015. Joe Distler es en gafas de sol a mi lado en la parte posterior detrás del torero David Mora (polo blanco) con Julen Madina arrodillado delante (camiseta blanca) (Foto por John Kimmich en la cámara de Jim Hollander – Jim es primera fila con la cámara de John)

Es algo bonito traer a Cuéllar una costumbre de Pamplona, ya que el encierro de Cuéllar es casi con seguridad el padre del de Pamplona, aunque este sea más famoso. Los Duques de Albuquerque III y IV, el padre de Nicolás Osorio, es el XIX, eran los virreyes de Navarra entre 1452 y 1464, cuando empezó a escribirse sobre los encierros en esa parte de España.

De modo que pondré en la maleta mi chaqueta de atletismo, con sus distintivas rayas rojas y blancas, en honor de la unión entre las tradiciones de España y las mías propias, y entraré en la recepción del hotel San Francisco para participar una vez más en las ferias de Nuestra Señora del Rosario y en el abuelo de todos los encierros que acontece en ellas. No puedo contener la emoción.

The begining of the bull-run of Cuéllar, Spain's oldest (Photo by Jim Hollander - EPA)

El comienzo del encierro de Cuéllar, más antigua de España (Foto: Jim Hollander / EPA)

Epílogo

Me, the late 'Bomber', the late Julen Madina and Stephen Ibarra who was with us in Spain this year, in better days. (Photo by Deanna Ally)

Yo, el fallecido Bomber ‘, el fallecido Julen Madina y Stephen Ibarra que estaba conmigo en España la semana pasada, en 2012. (Foto: Deanna Ally)

En la tarde del martes, 30 de agosto, Julen Madina murió en el hospital después de un accidente durante la natación, mismo después de un incidente en el que resultó gravemente herido en un encierro en Tudela. Y así terminó la vida de uno de los “corredores de toros más prolíficos y capacitados en la historia del encierro. Aunque no llegué a conocerlo tan bien como yo hubiera querido, yo le tenían como un amigo, pasamos un poco de tiempo juntos y él amablemente contribuyó al libro he recopilado, editado y co-autor junto con nos amigos en común como Joe Distler, Miguel Ángel Eguiluz, Jokin Zuasti y fotografías de Jim Hollander.

En mi vuelo de vuelta de Madrid la semana pasada, garabateé unas pocas líneas en una servilleta para describir la cosa simple pero profunda que es fiesta. No es mucho, pero yo pensaba que iba a ponerlo aquí. Fue escrito en Inglés, con la rima y la escansión, la aliteración y el ritmo. Adjunto esa versión en primer lugar, y luego mi (mala) traducción en prosa.

Farewell To Fiesta

(For N.)

Farewell to fiesta, farewell to the sun,
The candles are burned down and the bulls are all gone.

Though the shrine’s empty and the altars are bare,
We know the way back now and will return there.

As we grow older and some of us fall,
We’ll still lift our glasses and toast to us all.

For fiesta is in us, and those who we love,
Those still among us, and those up above.

Adiós a fiesta.

Adiós a fiesta, adiós al sol,
Las velas se queman abajo y los toros se han ido todos.

Aunque la el santuario está vacío y los altares están desnudos,
Sabemos que el camino de vuelta ahora y volveremos allí.

En cuanto nos hacemos mayores y algunos de nosotros caemos,
Aún nos levantemos nuestras copas y brindis a todos nosotros.

Para fiesta es en nosotros, y los que amamos,
Los que aún entre nosotros, y los de arriba.

 

Last night of the feria (Photo: Alexander Fiske-Harrison)

Última noche de la feria. (Foto: Alexander Fiske-Harrison)

Estoy en mi chaqueta de rayas en la plaza de toros de Pamplona, 13 de julio de 2015. A mi derecha es Lore Monig, Presidenta del New York City Club Taurino, a mi derecha, el chef celebridad y torero práctico de México, Carlos Manríquez (Foto : Jim Hollander)

Estoy en mi chaqueta de rayas en la plaza de toros de Pamplona, 13 de julio de 2015. A mi derecha es Lore Monig, Presidenta del New York City Club Taurino, a mi derecha, el chef celebridad y torero práctico de México, Carlos Manríquez (Foto : Jim Hollander)

Después de las maravillas de San Fermín, me estoy preparando en Londres para volver a los encierros de Cuéllar – y tal vez San Sebastián de los Reyes – por corriendo en nuestra lluvia Inglésa y leer libros sobre lobos, el único animal que corriendo con los bovinos en el forma en que hacemos en las calles de España, en Castilla y Navarra (incluso puede tratar de hacer Tafalla y El Pilón de Falces como lo hice el año pasado.)

En el ínterin, me me alegró ver que mi reseña del libro de Dr. Robert Goodwin,  Spain: The Centre of the World 1519-1682, (‘España: El Centro del Mundo 1519-1682’) para The Spectator (la revista más antigua en el mundo de lengua Inglés, fundada 1828), ha sido parcialmente traducida por el diario de Capital Madrid, en el artículo ‘Manual de emergencia para españoles con baja autoestima en este año 2015 del cambio’ por A. R. Mendizabal.

Otro botón de mues­tra, un elogio de Alexander Fiske-Harrison en The Spectator: ‘Lo que dis­tingue a Goodwin de otros his­to­ria­dores de ese pe­riodo es el ca­rácter au­tén­ti­ca­mente mul­ti­dis­ci­plinar de sus pers­pec­ti­vas. Es eru­dito y con­ciso en los te­rrenos más co­no­ci­dos, y al mismo tiempo se adentra por otros de­rro­teros ori­gi­na­les, sobre todo en cuanto a los mo­tivos y ac­tua­ciones de los prin­ci­pales pro­ta­go­nis­tas. Que in­cluyen al pío Carlos, a su os­ten­toso hijo Felipe II, que sólo co­nocía su Imperio por el pa­peleo de la abru­ma­dora bu­ro­cra­cia, y a fa­vo­ritos como el Conde Duque de Olivares, va­lido de Felipe IV’.

Puedes leer el artículo aquí.

Alexander Fiske-Harrison

La Revista ¡HOLA!

mayo 17, 2015

La edición de esta semana de ¡Hola! (13 de mayo de 2015) se abre con un largo artículo con el título de Alexander Fiske-Harrison: El gentleman’ Inglés que un dia se convirtió en un experto del toreo” (páginas 4-12).

Hola cover

Las fotos formales fueron tomadas en Otley Hall en Suffolk, que una vez perteneció a mis antepasados, para lo cual debo agradecer a Ian y Catherine Beaumont propietaria hoy y el gran fotógrafo de moda Andrea Savini. Las fotos de mis días en “el mundo de los toros” con maestros como Cayetano Rivera Ordóñez, Juan José Padilla y Adolfo Suárez Illana son por el gran fotógrafo de arte Nicolás Haro.

Te adjunto el texto de la entrevista a continuación. Por favor, tenga en cuenta la introducción y el título son escritos por Mamen Sánchez, no yo. Mamen es la directora de ¡Hola !

Me gustaría dar las gracias al Hotel Alfonso XIII de Sevilla para proporcionar nuestra habitación – hay una razón por la que he mantenido a volver durante quince años – y Gieves & Hawkes, No.1 Savile Row, para proveer mi traje (la marina, el única prenda de ropa que llevaba en Otley Hall de la mía) – hay una razón mi familia ha llegado de nuevo a usted por tres generaciones – y Ralph Lauren para proveer Sarah y yo con ropas en la Feria de Abril en Sevilla este año.

Alexander Fiske-Harrison

Todas las preguntas de los medios a Lucy Gould en Mephisto Producciones: lucy@mephistoproductions.co.uk

Cover

Desciende de una de las familias más antiguas y aristocráticas del Reino Unido, emparentada con El Rey Eduardo III

ALEXANDER FISKE-HARRISON

El gentleman’ Inglés que un dia se convirtió en un experto del toreo

Nos abre las puertas de la histórica residencia familiar de Otley Hall, del siglo XVI, junto a su novia, la atractiva abogada Sarah Pozner
Hola page 5 detail

ENTREVISTA:

Alexander Fiske-Harrison procede de una de las familias más antiguas e ilustres de Inglaterra. Los Fiske-Harrison son descendientes de Margarita de Plantagenet, hija del duque de Clarence, hermano de los reyes Eduardo IV y Ricardo III de Inglaterra.
Educado en Eton, tiene masters en arts y ciencias gracias a sus edstudios en Filosofía y Biología por las Universidades de Oxford y Londres. Hijo de un próspero banquero de inversión de la City, Alexander puede presumir de ser el genuino “gentleman”. Elegante, humanista, amante de la Naturaleza y hombre de letras, es autor de numerosos libros y ensayos, dramaturgo y colaborador habitual en periódicos y revistas como «The Times», «Financial Times» o «The Spectator».
Siguiendo los pasos de Ernest Hemingway, se despertó en él un interés por la tauromaquia que lo trajo a España, primero como investigador y más tarde como auténtico enamorado de la fiesta. De la mano de grandes maestros como Juan José Padilla, Eduardo Dávila Miura o Cayetano Rivera Ordoñez y gracias a su amistad con Adolfo Suárez Illana, que fue quién le introdujo en el mundo del toro, Alexander se ha convertido en un valiente torero. Lidió un astado del Saltillo, ha participado en varios festivales, ha corrido durante seis años en los encierros de Pamplona y ha escrito uno de los libros más referenciados sobre el mundo del toro: 
Into The Arena.

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Todo un descubrimiento, Alexander, nos recibe junto a su fascinante novia, Sarah – asesora juridica de BUPA Global y capitana del equipo de polo Legal Beagles –, en Otley Hall, un histórico señorío asentado en tiempos de los Tudor en el condado de Suffolk. Este edificio, que data del siglo XVI, conecta a la familia Fiske-Harrison con los Reyes de Inglaterra, ya que tataranieta de Margarita de Plantagenet contrajo aquí matrimonio con el entonces titular del señorío de Otley Hall, John Gosnold.

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The Castle of the Duke of Albuquerque in Cuéllar (Photo: Nicolás Haro)

El Castillo de los Duques de Alburquerque en Cuéllar (Foto: Nicolás Haro)

(Una traducción aproximada de mi artículo para el periódico internacional el Financial Times. Pedimos disculpas por los errores: la versión original en Inglés está disponible en línea aquí Las fotos son de, y los derechos de autor pertenecen a, el fotógrafo Nicolás Haro. Su colección de fotografías en el lenguaje y la psicología de los caballos, que ha sido nominado para el premio más prestigioso de España, PhotoEspaña, está disponible en línea aquí.)

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Los jinetes de Cuellar entregan los toros de lidia a las afueras de la ciudad. (Foto: Nicolás Haro)

Financial Times

Viajes

“Las verdaderas cosas viejas”

Por Alexander Fiske Harrison

31 de mayo 2013

Quita por multitudes en Pamplona, Alexander Fiske-Harrison se une a los corredores en una menos conocida, más antigua encierro

Hace noventa años el próximo mes, un escritor de viajes de 23 años de edad, llamado Ernest Hemingway llegó a la ciudad española de Pamplona. Estaba asombrado y encantado por la explosión de color, sonido y la alegría que son el sello distintivo de las fiestas de San Fermín, patrón de la región.

Más sorprendente que la bebida y los tambores, sin embargo, fue la manada de toros de lidia que talla una ruta a través de la ciudad cada mañana de la fiesta, desde los corrales de la plaza de toros, donde se van a morir en el la corrida cada noche. (De hecho, no es una lucha en absoluto, la primera obra de Hemingway, para el periodico The Toronto Star, fue titulado, “Tauromaqia no es un deporte – es una tragedia”.)

Como escribió en cartas a sus amigos, él tenía el “tiempo salvaje malditisimo” en Pamplona, era “el verdadero cosas viejas”. Sin embargo, después de los artículos y luego su primera novela, The Sun Also Rises, que estableció allí, descubrió que la fama es una maldición que puede afectar tanto a las personas y lugares. Volviendo al festival en 1959 por última vez, él escribió “40.000 turistas han sido añadidos. No había 20 turistas cuando fui por primera vez hace cerca de cuatro décadas “.

Cuando llegué por primera vez a Pamplona en 2009 para investigar mi propio libro en la discutible fiesta de los toros de España, había 1,5 millones de visitantes, más de siete veces la población de la ciudad misma. El encierro, se compone de una media docena de toros de lidia españoles, cada uno más de media tonelada, junto a media docena de bueyes grandes, para “tranquilizarlos”. Ellos son liberados en las calles con barricadas a las 8 am a galope a lo largo de medio kilómetro, entre la multitud de varios miles de españoles temerarias y estudiantes extranjeros aterrorizados, muchos la peor de las bebidas. Es un espectáculo para la vista, y aún más extraño para estar entre.

En mi última carrera en Pamplona, en 2012, esperé hasta que un toro corrió carga por la calle, e igualó su velocidad para cortar delante de sus cuernos. Cuando un hombre se cayó delante de mí, le brincó y el toro siguió mi ejemplo. Cuando otro hombre corrió a través de nuestro camino, yo lo empujé a la seguridad. Sin embargo, cuando miré hacia atrás, para confirmar el toro seguía en marcha en colaboración con mí, una mano invisible me agarró y me tiró al suelo, por lo que la razón nunca lo sabré. El toro apenas tuvo tiempo de saltar por encima de mí, y todavía recuerdo la sombra de su vela mayor por encima de mí, con los cuernos que pasan centímetros de mi cuerpo que cae.

El autor corre entre dos toros en Pamplona (Detalle: Foto Auma)

Fue después de eso, de pie con los corredores regulares de nuestra conversación post-encierro con brandy en 8.05am, que incluso John Hemingway – nieto de Ernest y un visitante frecuente de Pamplona – se quejó de la herencia de su abuelo: “no son los toros que son peligrosos , es toda la gente malditos!”

El autor corre entre dos toros en Pamplona (imagen completa
: Foto Auma)

Así que cuando un otro corredor estadounidense, dijo que sabía de un antiguo encierro, más antigua incluso que los cinco siglos de Pamplona, pero sin todas las personas, le sugerí que pagamos una visita.

La edad exacta del encierro de Cuéllar se discute, pero su primogenitura no es: ellos tienen una carta del Papa Inocencio III, de 1215, que prohíbe a los sacerdotes participantes. Además, al contrario que en Pamplona, donde los toros son liberados de los corrales en el borde de la ciudad, en Cuéllar vienen de 5 kilometros fuera de la ciudad, desde cerca del río Cega, y son guiadas por el campo por un regimiento de caballería ligera.

Cuéllar se sienta encima de una colina, unos 150km al norte de Madrid, el pueblo coronado por un castillo aparentemente demasiado grande para una ciudad tan rural. Esto se debe a que Cuéllar no siempre fue así periférico. Han enriquecido por la lana en el siglo 13, fue brevemente la capital de la media cristiana de España, y cuando el corte se trasladó, el castillo fue regalado a los Duques de Albuquerque. El destino del castillo, sin embargo, al igual que el imperio español, ha sido caer en la ruina, a pesar de que recientemente se ha restaurado como museo.

En mi primera mañana en la ciudad, impulsado por mi guía, un escultor local notable de toros llamado Dyango Velasco, llegué a las puertas de los corrales a las 7 am. Una docena de espectadores robustas se reunieron en el bosque en el aire de la mañana fría (incluso en agosto, las mañanas son frías: Cuéllar es casi un kilómetro sobre el nivel del mar). Se nos unieron allí por alrededor de 200 jinetes, todos llevan lanzas para proteger a sus monturas. Lo que sucedió después fue como nada que jamás esperamos ver en el mundo moderno. Cuando los toros explotaron fuera de las puertas, los caballos entraron en acción junto a ellos, el pastoreo juntos y para guiarlos por el, encargado de dos horas intermitente – toros no puede galopar esa distancia a la vez – a la entrada de la ciudad.

Mientras tanto, Velasco me dejó volver a la ciudad en el lugar donde los jinetes dan los toros a los hombres en la tierra. En una escena que recuerda de la carga de la caballería en la película Lawrence of Arabia de David Lean, un ejército de caballos descendía la ladera polvorienta de la ciudad, que acompaña a la estampida de toros. No pasó mucho tiempo para darme a entender que la idea de correr con los toros en este punto sería un suicidio, y tomó un atajo a través del curso para un mejor lugar a mitad de camino.

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El autor, el centro de la calle con el Financial Times en la mano, Dyango Velasco, frontal derecho, la camiseta blanca con manchas rojas. (Foto: Nicolás Haro)

Allí, me uní a Velasco, y esperé que el primer grupo de toros aceleró por la pendiente hacia nosotros. Como los otros corredores, todos hombres con experiencia, me pasó, yo sabía que la manada se acercaba y yo aceleré, los toros me une a cada lado, hasta que al final me dejaron pasar. De acuerdo con el GPS en mi reloj de ‘footing’, que había estado con los toros de 230 metros, que en la multitud de Pamplona sería un récord. En Cuéllar, fue sólo otro día en la oficina – teníamos cuatro días más de encierros para el final.

Después de que los toros se han ido, feria de Cuéllar es algo relajado, con mucho vino, pero menos ruido que Pamplona. Los residentes de mayor edad, bailan las jotas en las calles, incluso minutos antes del encierro (al contrario que en Pamplona, las barreras son permeables a los espectadores, si no los toros). Incluso hay encierro para niños al mediodía, con pequeñas vaquillas, no con toros furiosos.

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La ciudad queda en silencio cuando los toros han pasado (Foto: Nicolás Haro)

Lo que uno piensa en la locura de todo esto, la crueldad y la belleza de la corrida que sigue cada noche, uno no puede dejar de pensar en esas ferias locales, con sus tradiciones peculiares y profundamente arraigada, han ayudado a mantener la cohesión social frente a la problemas económicos graves de España.

Incluso en tiempos de austeridad, después de haber ejecutado con los toros, bebido el vino de la tierra – la sabrosa Ribera del Duero – y cenamos en el cordero lechal, puede sentarse en el sol y hablar con la gente acerca de cómo el dinero – y la modernidad la misma – no siempre son todo en la vida.

Alexander Fiske-Harrison es autor de Into The Arena: The World Of The Spanish Bullfight (‘En La Arena: El mundo del toreo español’). Fue finalista del William Hill Sports Book of the Year Award 2011.’ (El gran premio del libro deportivo del año en Inglaterra.)

(La Feria de Nuestra Señora del Rosario de Cuéllar comienza el 24 de agosto este años, con encierros cada mañana del 25 de agosto al 29 (www.aytocuellar.es). Feria de Pamplona es de julio 6-14. Alexander Fiske-Harrison era un huésped del Hotel Maisonnave de Pamplona y el Hostal Mesón San Francisco de Cuéllar, ambos adyacentes a sus respectivos encierros. El San San Francisco es uno de los mejores restaurants en la ciudad, el otro es la Bodega Carchena. Para obtener más información sobre todo esto, visite The Pamplona Post.)

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La ciudad vista desde el castillo (Foto: Nicolás Haro)

Finito de Córdoba, Juan José Padilla, author & vaquilla (Photo: Nicolás Haro)

Matadors Finito de Córdoba, Juan y yo (Foto: Nicolas Haro)

Hace diez años que llegué a Sevilla con un compromiso roto detrás de mí y una carrera como banquero en frente de mí. Yo había llegado a Andalucía para recuperarse de los horrores de la una y prepararme para los horrores de la otra. Yo había estado en la ciudad tres veces – lo descubrí en el camino de regreso de un primer intento de ‘ser un autor’ en el desierto de Sahara – y he visto algunas corridas de toros, que erróneamente llamamos en inglés “bullfights”, como si eran una competición deportiva en lugar de lo que es, un drama con guión culminando en un sacrificio ritual. La palabra española para la actividad, ‘toreo’ está tan bien traducido por la palabra ‘bullfighting’ como flamenco por ‘talón-baile’!

Autor, frontera con Argelia, 1998 (Foto: Camille Natta)

Autor, frontera con Argelia, 1998

En Inglés, tuvimos la palabra ‘bullfight’ y sus cognados en nuestro vocabulario, desde nuestra “deporte” de toros y perros, que nos dio nuestro símbolo nacional, el ‘bull-dog’, ya que España se le dio el suyo, el toro bravo por la corrida, por lo que también se conoce como la fiesta nacional. Para la discusión de su popularidad actual y las tantas veces citadas encuestas de ‘Gallup’, ver este post .)

Las corridas me confunde y me fascinó – cuando se hace bien, eran una belleza, cuando se hace mal, eran un pecado. Parecían existir en un precipicio moral. Mientras tanto, el ambiente de Sevilla – los edificios y la gente tan claramente europeos cuando se ve en mi camino de vuelta de África, pero de alguna manera extraña cuando vine de Londres – tuvo un efecto similar. Y por debajo de los dos era el lamento del alma-torsión de la voz de flamenca, con sus ritmos oscuros, que pulso con el acercamiento inevitable de la muerte.

Lorca dedicación

Así que volví a Sevilla en 2003. Me alojé en el Hotel Alfonso XII, como me recuerda a mi copia de ese poeta del flamenco, toreo y Andalucía, Federico García Lorca. Mi copia de la biblia del aficionado Death In The Afternoon, ‘Muerte en la tarde’, por Ernest Hemingway, muestra mi peregrinación por la ciudad a lo que era el hotel del torero en aquellos días, el Colón, y desde allí hacia el este a Córdoba.

Hemingway dedicación

Ahora, diez años después, me voy a volver a una Sevilla diferente como una persona diferente. La economía de España, como un toro tropiezo después de una herida mal desde el picador, está siendo observado por el mundo para ver si todavía puede luchar – algo que incluso el toro no sabe – o necesita ser reemplazado por algo diferente. Yo, sin embargo, he movido de mi asiento en la audiencia al callejón.

Después de esa primera visita en 2003, volví un par de veces, sobre todo para la Feria de Abril de 2007, cuando vi el diestro El Cid torear un toro de Victorino Martín tan bien que me basé un ensayo completo de la revista Prospect en lo . Como resultado de eso, fue enviado de vuelta a Sevilla para escribir un libro sobre el toreo, y fue entonces cuando conoció a una serie de personas que pueblan mi libro y cambiar mi vida.

This history of a taurine tribe

La dedicación de un amigo.

Entre los más importantes son la familia que crían el toro sólo he matado con la espada.

Conocí a Enrique Moreno de la Cova, en la primavera de 2009, como he descrito en el capítulo quinto de mi libro Into The Arena: The World Of The Spanish Bullfight, ‘En la arena: el mundo del toreo’, y él me invitó a venir y torear sus reses bravas, junto con el matador Juan José Padilla. Enrique y su hermano Félix había heredado el hierro de Saltillo, ahora más famoso como un encaste del toro bravo. Los Saltillos originales aún existen, sin embargo. (Ellos llevan el nombre de sus propietarios, los marqueses de Saltillo, de quien el abuelo de Enrique, Félix Moreno Ardanuy los compró en 1918.) Sin embargo, su disminución se observó ya en 1937, cuando el matador y el padre de la moderna toreo, Juan Belmonte dijo en su biografía: “¿Qué les ha ocurrido a las de Parladé, Saltillo y tantas otras?”

The Dedication of a Friend

La historia de una tribu taurina.

Cuando peleé contra los Saltillos, yo sólo había estado en la plaza una vez antes – con el ganado mucho más simples y más suave de Fuente Ymbro con Padilla y nuestro amigo Adolfo Suárez Illana, hijo del primer presidente de la democracia española – y la cuenta de mis lesiones en sus cuernos está totalmente descrito en el capítulo seis del libro.

Filosofía taurina portada

Para mí, los Saltillos son Sevilla, y así que estaba triste cuando Enrique me dijo que él y su hermano ya no los tenía. Sin embargo, se mantienen dentro de la familia, que se trasladó a un primo, José Joaquín Moreno Silva. Uno de mis mejores recuerdos de mis dos años viviendo en España es una tarde con los Saltillos en su finca, Miravalles, con mi amigo y maestro, el ex matador de toros Eduardo Dávila Miura (cuyo abuelo crían los toros más famosos de todos, incluido el que mató a Manolete). Después volvimos a la ex hacienda de los Saltillos, La Vega, con los tres nietos de Don Félix, quien, junto con el maestro Dávila Miura, inscritos una copia de las reflexiones filosóficas de su antecesor en los toros.

Filosofía taurina dedicación

Ahora, debo empacar mi maleta para mi regreso a Sevilla, donde voy a estar viendo corridas con Enrique, bebiendo en La Fresquita con él, su esposa la artista Cristina Ybarra (que tiene un excelente blog aquí) su hermano Tristán y su pura aficionada esposa María O’Neill, bromeando con Adolfo y Padilla, como se viste antes de ir a torear en la Maestranza, y volviendo a la plaza mí mismo con Eduardo.

La primavera ha llegado y Sevilla, no me ha dejado.

Alexander Fiske-Harrison

PD Claramente, no se convirtió en un banquero, aunque en un extraño giro del destino y de la amistad, el hijo mayor de Enrique y Cristina llegó a Londres y trabajó durante un verano con mi padre en ‘The City’ haciendo exactamente eso, el intercambio de Saltillo para Fiske & Co. PLC

Enrique Moreno de la Cova y el autor van a la plaza (Foto: Nicolás Haro)

Desde el Mitataurored

Catherine Tosko y la prohibición en Cataluña

Catherine Tosko, británica, vegetariana y directora de cine, decidió abandonar su país para residir en el Sur de España. Impresionada por la cultura y las tradiciones españolas decide sumergirse en el mundo de la tauromaquia para comprenderlo, en el mismo momento que se prohibían las corridas de toros en Cataluña. Todo ello anima a Tosko a escribir “The bull and the ban” una exploración en la prohibición de las corridas de toros en Cataluña que pronto aparecerá la edición en español. Activista por los derechos de los animales, explica en esta entrevista a Mitaurored porqué deben mantenerse las corridas de toros.

Photo: Catherine Tosko

¿Cómo le surgió la idea de escribir un libro sobre la tauromaquia y la prohibición en Cataluña? Tuve la idea porque me di cuenta de que era una mujer inglesa viviendo en España y que no sabía nada sobre las corridas de toros.  Cuando se aprobó la prohibición en Cataluña, había mucha gente en el Reino Unido y en los EE.UU. con una opinión negativa hacia las corridas de toros y que éstas deberían ser prohibidas, como la de Ricky Gervais, pero ninguno había visto una corrida de toros y en cambio aceptan la industria de la carne que además comen.  Esto no me pareció bien. Tenía que saber más.

¿Qué objetivo tenía inicialmente este trabajo? Yo estaba tomando un camino moral hacia lo desconocido. El toreo es un concepto muy extraño para una inglesa. Tenemos la caza del zorro, pero que es completamente diferente y practicada sólo por unas pocas personas. En mi opinión, extremadamente cruel, y no en la misma categoría, aunque mucha gente piensa que sí lo es.  Yo quería saber por qué los aficionados a las corridas de toros no las creen  como crueles  o como un deporte.  Yo quería entender por qué Cataluña prohibiría algo que daría lugar a una necesidad de compensación económica y a la pérdida de empleos en un momento en que España pierde puestos de trabajo y no tiene dinero.  Tenía que haber alguna razón.

En su libro dice que en su primera corrida de toros vio la belleza del espectáculo ¿Qué fue lo más bello para usted? Me encantan los trajes de luces y el caballo de picar, visualmente, pero creo que la mayor belleza que encontré fue en la pasión por la tradición y el espíritu de la gente – en realidad esa parte no tiene nada que ver con la muerte o la crueldad que recibe el toro. Se trata de la necesidad de una conexión con algo espiritual e histórico que nos lleva juntos a las personas.

¿Por qué decidió mudarse a España? Decidí mudarme a España, porque el Reino Unido ha perdido toda la tradición y el espíritu, no tenemos identidad. Cuando usted camina por la calle se tiene miedo a saludar a alguien porque creen que quieres pelea o que estás loco. Hay una pérdida de valores en la familia y en la comunidad. Hoy, de hecho, no se tiene sentido de comunidad o de orgullo. Sin embargo he encontrado esto en España, las personas se preocupan por sus barrios, su historia familiar, sus vecinos.  Los toros realmente no tenían ningún significado para mí en el momento en que decidí venir a España.

¿Cómo ha conseguido que toreros importantes como Francisco Rivera Ordóñez participaran en su libro? Conocí a un hombre llamado Noel Chandler, a quien había conocido cuando Francisco toreó en Atarfe, Granada. Además, Chandler ha corrido con toros en Pamplona desde hace más de cincuenta años y conoció a Paquirri, padre de Francisco. Conocía tanto a Francisco como a Cayetano desde que eran bebés y Francisco respeta mucho a Noel. Fue necesarios esperar un tiempo por su agenda para poder finalmente citarnos, pero nos lo pasamos realmente muy bien juntos en Málaga.

Francisco Rivera Ordóñez

¿Fue fácil conseguir su colaboración? Sí, fue muy fácil, ya que Fran dijo en la entrevista, “cuando la gente ataca a las corridas de toros, todo el mundo viene en su defensa”. Así y todo, tanto a favor como en contra, quería hablar conmigo y ser escuchado.

En el libro se refiere a Juan José Padilla como su amigo. ¿Qué relación tiene con él? ¿Cuándo y cómo le conoció? No, no es mi amigo. Él es un gran amigo de Alexander Fiske-Harrison, quien escribió el prólogo, que es probablemente donde se lee eso. Se conocieron cuando Alexander estaba entrenando como torero con los toros de Miura. Su libro, “Into The Arena” tiene toda esa información,está publicado en inglés y pude adquirirse en Amazon (El sitio web de Into The Arena está aquí.)

Alexander Fiske-Harrison is taught the ‘banderillas’ by Juan José Padilla at his home in ’09 (Photo: Nicolás Haro)

Puede leer el resto de la entrevista en Mitataurored aquí.

La versión en Inglés del libro está disponible en Amazon UK aquí, y Amazon en los EE.UU. aquí. Está disponible como libro electrónico en el Reino Unido aquí, y los EE.UU. aquí.