El Norte de Castilla 2014 header

El periódico de hoy.

Hoy, el periódico español El Norte De Castilla, publicó mi artículo tercero anual de agradecimiento a la ciudad de Cuéllar por su generosidad durante su feria que es mi favorito y sus encierros increíbles. Como siempre, mi artículo se ha editado – lo cual es normal y justo – sin embargo, debido a la compleja gramática de mi traducción original, la sección agradeciendo a los pastores de todo importantes se quedó fuera. Ha sido reemplazado en la versión en línea, reproducido a continuación.Con agradecimiento al periodista Carlos Álvaro para todo su trabajo duro.
AFH

El Norte de Castilla 2014

Como apareció en el periódico…

Nos vemos pronto, Cuéllar

Opinion

«He corrido muchos encierros, pero mi favorito, sin duda alguna, es el de Cuéllar»

Alexander Fiske-Harrison | Segovia

Llevo yendo a Cuéllar, a las fiestas de la Virgen del Rosario, tres años (2012, 2013). Y siempre, cuando regreso a Londres, donde resido, suelo remitir a los cuellaranos una carta de agradecimiento, algo que, por cortesía, los ingleses hacemos después de haber visitado un determinado lugar donde nos han acogido bien. Como en este último año me he sentido en Cuéllar como en casa, mi carta tiene un toque menos formal. Es una carta entre amigos.

Sin embargo, tengo que agradecer tantas cosas y a tanta gente… Y no solo yo desde Inglaterra; también todos mis amigos procedentes del mundo anglosajón que han estado y disfrutado de la hospitalidad de los cuellaranos: de Gales y Escocia, de Cornualles y Canadá, de Irlanda… incluso de Australia. Y, por supuesto vuestro gran escultor y corredor de encierros, Dyango Velasco. (Y no solo ha habido anglosajones; este año también trajimos un ‘vikingo loco’ de Suecia que corrió los toros a pesar de padecer un aneurisma en una pierna, así como un mexicano todavía más loco…) Tanto ellos como yo estamos agradecidísimos a Mariano de Frutos, a su hija Elisa y a su yerno Rubén Salamanca, del mesón San Francisco, que ha sido nuestro cuartel general en Cuéllar, tal y como el hotel Quintana lo fue de Ernest Hemingway y sus amigos en Pamplona. (El San Francisco también es el hotel de los toreros y su jardín recuerda a la terraza del café Iruña).

En esta ocasión hemos vivido las fiestas apasionadamente, conviviendo con los peñistas, desde la misma tarde del pregón, en la peña El Pañuelo, acto en el que hice de traductor. Respondimos así a la invitación del presidente de la peña, Valentín Quevedo. (El Pañuelo ha celebrado el cincuentenario de su fundación). Tambien visitamos la peña de Dyango, El Orinal, así como el club de póker de Luis Quevedo y su esposa Soco, pues la bodega La Carchena, de su hijo Alberto, tan querida por nosotros, había cerrado sus puertas. En palabras del poeta Tennyson, «a pesar de que mucho se ha perdido, queda mucho todavía». Así, en lugar de a la bodega, fuimos al Oremus Café Teatro, de Marcos Gómez, y a la barra taurina Paralex, de Miguel Ángel Cobos, que tiene más carteles de toros que todo el Ayuntamiento de Cuéllar, aunque le faltan las cabezas de los astados.

Alexander Fiske-Harrison, Larry Belcher y Dyango Veslaco en Café Oremvs (Foto: Mónica Rico)

Alexander Fiske-Harrison, Larry Belcher y Dyango Veslaco en Café Oremvs (Foto: Mónica Rico)

Comencé mi temporada taurina anual en Sevilla, como siempre, en la Feria de Abril. Y en Sevilla terminará, pues el día 5 de noviembre participaré en una conferencia organizada por la Real Maestranza, la Universidad de Sevilla y la Fundación de Estudios Taurinos. Hace cuatro años, cuando participé por primera vez, solo había matado un novillo. En esta ocasión he corrido ya muchos encierros y toreado reses bravas en varios tentaderos. Nada más, pero nada menos.

Este año he vivido múltiples aventuras. En el encierro de Pamplona apenas vi un toro, aunque sí los disfruté en Tafalla. Después aprendí lo que es la soledad del corredor en el comienzo del encierro de San Sebastián de los Reyes, en Madrid, donde como única compañía tenía dos toros que marchaban muy cerca de mí… Pero de todos los encierros que he corrido, mi favorito, sin duda alguna, es el de Cuéllar.

El embudo de Cuellar por Nicolas Haro

El embudo de Cuéllar por Nicolás Haro

En Cuéllar siempre hay oportunidad de ir con la manada, siempre hay algún espectáculo sorprendente, un peligro que salvar, una talanquera que saltar para evitar riesgos… Y allí están los pastores, que salvan vidas, como Enrique Bayón Brandi y todos los demás, cuyos nombres debo aprender el año que viene. Y la amabilidad de la gente, su manera de ser, sus consejos, que te permiten no olvidar que los lugareños saben cien veces más que cualquier extranjero.

Casi todas las mañanas empezaba el encierro en la calle de Las Parras, aunque no he dejado de ir al campo o al Embudo. Allí siempre me encontraba con mi querido y viejo amigo, el excampeón tejano de rodeo Larry Belcher, que esperaba de mí la señal para correr como yo la esperaba del gran Josechu López. (En la foto adjunta estamos todos). Allí, en Las Parras, nos deseábamos suerte: Enrique Bayón, José Antonio Rico… el seriamente cómico David García y el cómicamente serio Luis Ángel Vicente… Cuando los toros hacían acto de presencia, empezábamos a correr, todos juntos, pero perdidos en nuestros propios mundos, respetando el espacio y la seguridad de cada uno.

A la derecha, con chaqueta a rayas, Alexander Fiske-Harrison, la semana pasada en Cuéllar. También en la foto son Josechu López, José Antonio Rico, David García y Larry Belcher de la sudadera roja detrás de Fiske-Harrison (Foto: Antonio Tanarro)

A la derecha, con chaqueta a rayas, Alexander Fiske-Harrison, la semana pasada en Cuéllar. También en la foto son Josechu López, José Antonio Rico, David García y Larry Belcher de la sudadera roja detrás de Fiske-Harrison (Foto: Antonio Tanarro)

Yo no corro el encierro por orgullo o virtud, ni siquiera por vanidad. Lo corro por sentir la alegría de igualarme a los toros, esas hermosas montañas negras, elegantes como delfines juguetones, peligrosos como tiburones ávidos de sangre. En la carrera, los toros y yo presentábamos nuestros respetos a la esposa de Larry, la doctora Ana Cerón, la médico que se apostaba en la barrera de la esquina por lo que pudiera pasar… Este año, estoy especialmente feliz de haber corrido en la plaza en la última suelta de la feria un poco por delante de mi amigo de Pamplona y fenomenal corredor, Jokin Zuasti. Y ya en el festejo, veía los astados en el coso, adorados y sacrificados, como siempre se ha hecho en Cuéllar, la villa que posee los encierros más antiguos de España. En la corrida estrella del ciclo, El Cid, mi vecino de Sevilla, no tuvo la suerte del año pasado, pero vuestro héroe local, Javier Herrero, lo hizo muy bien y mereció la oreja, al igual que el torero mexicano Joselito Adame. Por cierto, fue agradable ver al alcalde de la villa, Jesús García Pastor, cómo trabajaba en la taquilla durante la feria.

No voy a terminar con un ‘adiós’, sino con un ‘nos vemos pronto’, que es la fómula que los ingleses empleados al despedirnos de nuestros amigos. Como no tengo miedo, volveré a Cuéllar, aunque a ver si el próximo año alguien me hace el favor de prestarme un caballo, que correr tanto es muy fatigoso….

Alexander Fiske-Harrison es autor del libro – en inglés – Into The Arena: The World Of The Spanish Bullfight, (‘En la arena: El mundo de la tauromaquia Española’) así como editor y colaborador del libro electrónico – también en inglés – Fiesta: How To Survive The Bulls Of Pamplona (‘Fiesta: Cómo sobrevivir los toros de Pamplona’) que dedica un capítulo a Cuéllar, y con un prólogo por el alcalde de Pamplona, y los capítulos de John Hemingway – nieto de Ernest, el mayor corredor estadounidense Joe Distler y fotografías del veterano Pamplona medio siglo y la alta fotógrafo EPA, Jim Hollander. (También con contribuciones de Beatrice Welles – hija de Orson, y los mejores corredores de toros en España: Julen Madina, Jokin Zuasti, Miguel Ángel Eguiluz y Josechu López y fotos de Nicolás Haro.)

La portada de nuestro libro Fiesta de Jim Hollander

La portada de nuestro libro Fiesta de Jim Hollander

Anuncios
The Castle of the Duke of Albuquerque in Cuéllar (Photo: Nicolás Haro)

El Castillo de los Duques de Alburquerque en Cuéllar (Foto: Nicolás Haro)

(Una traducción aproximada de mi artículo para el periódico internacional el Financial Times. Pedimos disculpas por los errores: la versión original en Inglés está disponible en línea aquí Las fotos son de, y los derechos de autor pertenecen a, el fotógrafo Nicolás Haro. Su colección de fotografías en el lenguaje y la psicología de los caballos, que ha sido nominado para el premio más prestigioso de España, PhotoEspaña, está disponible en línea aquí.)

financial_times_logo

20130611-135011.jpg

Los jinetes de Cuellar entregan los toros de lidia a las afueras de la ciudad. (Foto: Nicolás Haro)

Financial Times

Viajes

“Las verdaderas cosas viejas”

Por Alexander Fiske Harrison

31 de mayo 2013

Quita por multitudes en Pamplona, Alexander Fiske-Harrison se une a los corredores en una menos conocida, más antigua encierro

Hace noventa años el próximo mes, un escritor de viajes de 23 años de edad, llamado Ernest Hemingway llegó a la ciudad española de Pamplona. Estaba asombrado y encantado por la explosión de color, sonido y la alegría que son el sello distintivo de las fiestas de San Fermín, patrón de la región.

Más sorprendente que la bebida y los tambores, sin embargo, fue la manada de toros de lidia que talla una ruta a través de la ciudad cada mañana de la fiesta, desde los corrales de la plaza de toros, donde se van a morir en el la corrida cada noche. (De hecho, no es una lucha en absoluto, la primera obra de Hemingway, para el periodico The Toronto Star, fue titulado, “Tauromaqia no es un deporte – es una tragedia”.)

Como escribió en cartas a sus amigos, él tenía el “tiempo salvaje malditisimo” en Pamplona, era “el verdadero cosas viejas”. Sin embargo, después de los artículos y luego su primera novela, The Sun Also Rises, que estableció allí, descubrió que la fama es una maldición que puede afectar tanto a las personas y lugares. Volviendo al festival en 1959 por última vez, él escribió “40.000 turistas han sido añadidos. No había 20 turistas cuando fui por primera vez hace cerca de cuatro décadas “.

Cuando llegué por primera vez a Pamplona en 2009 para investigar mi propio libro en la discutible fiesta de los toros de España, había 1,5 millones de visitantes, más de siete veces la población de la ciudad misma. El encierro, se compone de una media docena de toros de lidia españoles, cada uno más de media tonelada, junto a media docena de bueyes grandes, para “tranquilizarlos”. Ellos son liberados en las calles con barricadas a las 8 am a galope a lo largo de medio kilómetro, entre la multitud de varios miles de españoles temerarias y estudiantes extranjeros aterrorizados, muchos la peor de las bebidas. Es un espectáculo para la vista, y aún más extraño para estar entre.

En mi última carrera en Pamplona, en 2012, esperé hasta que un toro corrió carga por la calle, e igualó su velocidad para cortar delante de sus cuernos. Cuando un hombre se cayó delante de mí, le brincó y el toro siguió mi ejemplo. Cuando otro hombre corrió a través de nuestro camino, yo lo empujé a la seguridad. Sin embargo, cuando miré hacia atrás, para confirmar el toro seguía en marcha en colaboración con mí, una mano invisible me agarró y me tiró al suelo, por lo que la razón nunca lo sabré. El toro apenas tuvo tiempo de saltar por encima de mí, y todavía recuerdo la sombra de su vela mayor por encima de mí, con los cuernos que pasan centímetros de mi cuerpo que cae.

El autor corre entre dos toros en Pamplona (Detalle: Foto Auma)

Fue después de eso, de pie con los corredores regulares de nuestra conversación post-encierro con brandy en 8.05am, que incluso John Hemingway – nieto de Ernest y un visitante frecuente de Pamplona – se quejó de la herencia de su abuelo: “no son los toros que son peligrosos , es toda la gente malditos!”

El autor corre entre dos toros en Pamplona (imagen completa
: Foto Auma)

Así que cuando un otro corredor estadounidense, dijo que sabía de un antiguo encierro, más antigua incluso que los cinco siglos de Pamplona, pero sin todas las personas, le sugerí que pagamos una visita.

La edad exacta del encierro de Cuéllar se discute, pero su primogenitura no es: ellos tienen una carta del Papa Inocencio III, de 1215, que prohíbe a los sacerdotes participantes. Además, al contrario que en Pamplona, donde los toros son liberados de los corrales en el borde de la ciudad, en Cuéllar vienen de 5 kilometros fuera de la ciudad, desde cerca del río Cega, y son guiadas por el campo por un regimiento de caballería ligera.

Cuéllar se sienta encima de una colina, unos 150km al norte de Madrid, el pueblo coronado por un castillo aparentemente demasiado grande para una ciudad tan rural. Esto se debe a que Cuéllar no siempre fue así periférico. Han enriquecido por la lana en el siglo 13, fue brevemente la capital de la media cristiana de España, y cuando el corte se trasladó, el castillo fue regalado a los Duques de Albuquerque. El destino del castillo, sin embargo, al igual que el imperio español, ha sido caer en la ruina, a pesar de que recientemente se ha restaurado como museo.

En mi primera mañana en la ciudad, impulsado por mi guía, un escultor local notable de toros llamado Dyango Velasco, llegué a las puertas de los corrales a las 7 am. Una docena de espectadores robustas se reunieron en el bosque en el aire de la mañana fría (incluso en agosto, las mañanas son frías: Cuéllar es casi un kilómetro sobre el nivel del mar). Se nos unieron allí por alrededor de 200 jinetes, todos llevan lanzas para proteger a sus monturas. Lo que sucedió después fue como nada que jamás esperamos ver en el mundo moderno. Cuando los toros explotaron fuera de las puertas, los caballos entraron en acción junto a ellos, el pastoreo juntos y para guiarlos por el, encargado de dos horas intermitente – toros no puede galopar esa distancia a la vez – a la entrada de la ciudad.

Mientras tanto, Velasco me dejó volver a la ciudad en el lugar donde los jinetes dan los toros a los hombres en la tierra. En una escena que recuerda de la carga de la caballería en la película Lawrence of Arabia de David Lean, un ejército de caballos descendía la ladera polvorienta de la ciudad, que acompaña a la estampida de toros. No pasó mucho tiempo para darme a entender que la idea de correr con los toros en este punto sería un suicidio, y tomó un atajo a través del curso para un mejor lugar a mitad de camino.

20130611-135135.jpg

El autor, el centro de la calle con el Financial Times en la mano, Dyango Velasco, frontal derecho, la camiseta blanca con manchas rojas. (Foto: Nicolás Haro)

Allí, me uní a Velasco, y esperé que el primer grupo de toros aceleró por la pendiente hacia nosotros. Como los otros corredores, todos hombres con experiencia, me pasó, yo sabía que la manada se acercaba y yo aceleré, los toros me une a cada lado, hasta que al final me dejaron pasar. De acuerdo con el GPS en mi reloj de ‘footing’, que había estado con los toros de 230 metros, que en la multitud de Pamplona sería un récord. En Cuéllar, fue sólo otro día en la oficina – teníamos cuatro días más de encierros para el final.

Después de que los toros se han ido, feria de Cuéllar es algo relajado, con mucho vino, pero menos ruido que Pamplona. Los residentes de mayor edad, bailan las jotas en las calles, incluso minutos antes del encierro (al contrario que en Pamplona, las barreras son permeables a los espectadores, si no los toros). Incluso hay encierro para niños al mediodía, con pequeñas vaquillas, no con toros furiosos.

20130611-135233.jpg

La ciudad queda en silencio cuando los toros han pasado (Foto: Nicolás Haro)

Lo que uno piensa en la locura de todo esto, la crueldad y la belleza de la corrida que sigue cada noche, uno no puede dejar de pensar en esas ferias locales, con sus tradiciones peculiares y profundamente arraigada, han ayudado a mantener la cohesión social frente a la problemas económicos graves de España.

Incluso en tiempos de austeridad, después de haber ejecutado con los toros, bebido el vino de la tierra – la sabrosa Ribera del Duero – y cenamos en el cordero lechal, puede sentarse en el sol y hablar con la gente acerca de cómo el dinero – y la modernidad la misma – no siempre son todo en la vida.

Alexander Fiske-Harrison es autor de Into The Arena: The World Of The Spanish Bullfight (‘En La Arena: El mundo del toreo español’). Fue finalista del William Hill Sports Book of the Year Award 2011.’ (El gran premio del libro deportivo del año en Inglaterra.)

(La Feria de Nuestra Señora del Rosario de Cuéllar comienza el 24 de agosto este años, con encierros cada mañana del 25 de agosto al 29 (www.aytocuellar.es). Feria de Pamplona es de julio 6-14. Alexander Fiske-Harrison era un huésped del Hotel Maisonnave de Pamplona y el Hostal Mesón San Francisco de Cuéllar, ambos adyacentes a sus respectivos encierros. El San San Francisco es uno de los mejores restaurants en la ciudad, el otro es la Bodega Carchena. Para obtener más información sobre todo esto, visite The Pamplona Post.)

20130611-135253.jpg

La ciudad vista desde el castillo (Foto: Nicolás Haro)

¡Feliz Año Nuevo!

enero 1, 2013

20121231-124613.jpg

Después de un notable 2012, quiero desearles a todos un feliz y próspero año 2013.

Voy a estar de vuelta en España, de nuevo en la plaza detrás de puertas cerradas, corriendo con los toros en las calles de Pamplona, ​​Cuéllar y en otros lugares, yo estaba contemplando tomar mi licencia como matador de novillos sin picadores.

Y voy a trabajar de otra manera con los tres toreros que han tenido la amabilidad de abrir sus casas a mí, José Marí Manzanares, Juan José Padilla y Cayetano Rivera Ordóñez, y las tres ciudades que han abierto sus puertas, Sevilla, Pamplona y Cuéllar.

Alexander Fiske-Harrison

(English translation here.)

(Versión original, en formato PDF, aquí: Vocento Entrevista 1, Vocento Entrevista 2)

Hace un par de semanas los once periódicos del Grupo Vocento en España – El Correo, El Diario Vasco, El Diario Montañés, La Verdad, Ideal, Hoy, Sur, La Rioja, El Norte de Castilla, El Comercio,  La Voz de Cádiz, Las Provincias– imprimirá la siguiente entrevista conmigo. La única excepción fue ABC que esta impreso una pocas semanas antes.

Un gentleman en el ruedo

by Francisco Apaolaza

Debió cruzar por alguna puerta dimensional cuando de pronto apareció en el encierro de Cuéllar (Segovia), en franca carrera ante la cara de los de toros con un ejemplar del ‘Finantial Times’ color salmón enrollado en la mano. A cada zancada, Alexander Fiske-Harrison, ‘gentlemen’ inglés, escritor, actor y reportero de la prensa británica se iba tragando la distancia enorme que transita entre su mundo de la elite cultural y económica de Londres y este del encierro de Cuéllar hecho de polvo, pezuñas, pitones y suelas de zapatillas. Esta es la historia de cómo un hombre cruza la puerta de los universos paralelos y lo retransmite en primera persona para la prensa más rancia de la City. El ‘Financial Times’ le dará un respiro al caballo de batalla de la deuda española y apunta al encierro más antiguo de España. Tal vez, lo mejor de la historia sea la firma del artículo. Fiske-Harrison no es en la calle el modelo de guiri que no distingue un toro del carro del afilador, sino un aficionado práctico cuyo curiosísimo viaje comenzó hace muchos años en la búsqueda de culturas y sensaciones. Lo que encontró estaba muy lejos de su vida en una familia más que acomodada inglesa –una estirpe de banqueros– con estudios en Oxford, partidos de rugby, caballos, caza y la chaqueta roja del exclusivo colegio de Eton, donde estudió el príncipe Guillermo o David Cameron. Lee el resto de esta entrada »

El periódico nacional españoles ABC corrieron la siguiente entrevista conmigo la semana pasada (con fotos de Nicolás Haro).

 

Alexander Fiske-Harrison at his book launch in Seville (ABC)

Alexander Fiske-Harrison: “Muchos extranjeros no gastarían un duro en España sin los toros.”

Entrevista por Anna Grau

Gentleman británico apasionado de nuestra Fiesta, es matador aficionado (el «torero filósofo» le llaman) y ha publicado un libro sobre el arte del toreo

A Alexander Fiske-Harrison en su país, que es el Reino Unido, unos le llaman el «torero filósofo». Y otros le mandan amenazas de muerte por haber pasado de ser defensor activo de los derechos de los animales y estudiante de Filosofía y Biología en Londres y Oxford a matador de toros en España. Es autor de «Into the Arena» (Profile Books), tratado sobre el toreo español para profanos y extranjeros. Muchos de los cuales, advierte, acuden a nuestro país intensamente atraídos por la Fiesta Nacional… y se marcharían raudos por donde han venido si esta desapareciera.

Como para preguntarle a este hombre qué piensa del veto antitaurino de Barcelona: «Desde entonces, el único dinero que yo he gastado allí ha sido para coger un taxi del aeropuerto a la estación de tren para ir a correr frente a los toros en Pamplona, que invierte cada año 4 millones de euros en la Feria de San Fermín, y obtiene a cambio 60 millones del turismo». Lapidario.

La versión completa está en línea aquí.

Felicitaciones a Luis Nieto Manjón para ganar el V Premio ABC Periodístico Taurino Manuel Ramírez.

Alexander Fiske-Harrison


Sr. D. Alexander Fiske-Harrison

Hoy he visto un artículo por el poeta y escritor (y del Club Aficionados Prácticos Taurinos), Rafael Peralta, en La Razón sobre mi conferencia en la Universidad de Sevilla sobre mis experiencias en el mundo de la tauromaquia.

Un inglés en la arena; por Rafael Peralta Revuelta

El pasado Domingo de Resurrección, un diplomático británico, Lord Tristan Garel-Jones, hacía una defensa de las corridas de toros sobre el atril del Lope de Vega en el clásico Pregón Taurino de la Real Maestranza de Caballería. La tauromaquia siempre atrajo de una u otra manera a los ingleses. Para unos, supone un espectáculo que –lejos de su cultura anglosajona– ellos mismos califican como bárbaro. Para otros, puede suponer algo curioso, lleno de misterio y de romanticismo. Tal fue el caso de Joseph William Forbes, manager de boxeadores, que todos los veranos acudía a España para hacer su particular «tourné» taurina. Como los miembros del Club Taurino de Londres, que todos los años visitan nuestra ciudad para asistir a las corridas de la Feria de Abril. Alexander Fiske-Harrison es un escritor y actor inglés, al que podemos saludar a la salida de la Plaza de toros. Desde hace algunos años, comenzó a tener contacto con la fiesta de los toros, de la mano de sus familiares y amigos cercanos. Poco a poco, se fue adentrando en los secretos del planeta de los toros. Se convirtió en aficionado práctico taurino, toreando en la finca «Zahariche» de Miura, y llegó a estoquear un novillo de Saltillo en la finca de los Moreno de la Cova. Se hizo amigo de ganaderos, de toreros como Juan José Padilla o de Suárez Illana. Sus experiencias están recogidas en la obra «Into the arena. The World of the spanish bullfight». Como filósofo y escritor especializado en analizar el comportamiento de los animales, reconoce en Inglaterra hay mucha hipocresía sobre la fiesta de los toros. La pasada semana dio una conferencia en la Universidad de Sevilla, explicando su visión sobre el espectáculo taurino. Fiske-Harrison abre una nueva puerta, fundamental y necesaria, a la fiesta brava en la cultura anglosajona.

Así que pensé que iba a incluir las palabras de mi discurso en su totalidad. El texto del pregón de Lord Garel-Jones – con su consentimiento gracioso – se puede ver como un archivo PDF aquí: El Pregón Taurino de Lord Tristan Garel-Jones

“Into The Arena”: La tauromaquia vivida por un inglés

Señoras y señores,

Perdónenme, pero en los dieciocho meses desde que he completado la investigación para mi libro sobre los toros, he olvidado la mayor parte de mi español, al igual que mi toreo. Esto es algo que un toro muy pequeño de Astolfi descubrió con alegría hace una semana. Sin embargo, espero tener más lenguaje que técnica de la tauromaquia, ¡e irme con menos golpes!

Primero me gustaría agradecer a la Universidad de Sevilla – y, especialmente, a José Luis y Antonio y su Foro de Análisis por invitarme, un inglés, para hablar un poco acerca de mi perspectiva sobre los toros. Yo iba a decir que este es un raro honor de hecho, hasta leer en los periódicos que mi compañero británico, Lord Tristan Garel-Jones, estaba haciendo precisamente eso hace dos semanas. Me gustaría decir que no cuenta, porque él es de Gales, no Inglaterra, pero luego se puede ofender mi querido amigo y gran aficionado, Noel Chandler, que hoy está aquí y también es de Gales. Además, el discurso de Lord Garel-Jones era el Pregón Taurino de la Maestranza, y fue pronunciado con tal elocuencia, que me quito el sombrero, y además tengo que agradecerle que nos enviara una copia del mismo.

Así que ahora estoy con el problema que muchos toreros tienen para hacer frente a un toro inmediatamente después de que un colega ha cortado dos orejas.

Aunque Lord Garel-Jones ha dado una exhibición de virtuosismo del toreo clásico, que va desde las verónicas de sus impresiones sobre la muerte, a los naturales de sus ideas sobre el arte, y termina recibiendo, llamando a los aficionados a las armas en defensa de la fiesta de los toros. Yo tengo algunos trucos solamente. La Larga Cambiada de haber pasado tiempo con las figuras que torean hoy en día, las manoletinas de haber toreado muchas de las grandes ganaderías de toros de lidia en España, y para mi final a volapié: Consejote, que nació en la ganadería que se sigue llamando Saltillo, en noviembre de 2007, y murió en la plaza de tienta, allí mismo, en noviembre de 2010, en la hoja de mi espada.

Photo: Antalya Nall-Cain

Lee el resto de esta entrada »

Necesité a retrasar por un día la fecha de mi conferencia en la Universidad de Sevilla para permitir una audiencia ampliada. Estará al mismo tiempo, al mediodía, el viernes 20 de abril, en el Aula Magna de la Facultad de Historia y Geografía en la antigua Real Fábrica de Tabacos de Sevilla.

La entrada de la facultad es de la calle de Doña María de Padilla, que se extiende entre el edificio y el Hotel Alfonso XIII.

Voy a dar un breve discurso en español, seguida de preguntas y respuestas en Inglés y Español. Porque Señor Tristan Garel-Jones cubrió parte del terreno que estaba planeando también – con una elocuencia mucho mayor – que ha accedido amablemente a permítanme dar copias de su discurso, el Pregón Taurino de la Real Maestranza de Sevilla en el Teatro Lope de Vega. Yo estará acompañado en el escenario para las preguntas y respuestas por mi Maestro, el ex matador de toros Eduardo Dávila Miura.

La entrada es gratuita y abierta a todos. Luego todos los presentes se reunirán en bar cercano para tomar una copa y tapas.

Alexander Fiske-Harrison

Fui recientemente entrevistado en la BBC y una de las personas también entrevistadas, un representante de PETA (Animales People for the Ethical Treatment, Personas por el Trato Ético de los of Animals), sacó a colación un sondeo de opinión “de Gallup” efectuado en 2006, que aseguraba que el 72% de los españoles estaban “en contra de las corridas de toros”.

Dejando de lado el hecho de que la afirmación de PETA no era cierta -la encuesta en realidad decía que el 72% no tenía “ningún interés” en las corridas de toros-, ésto me hizo reflexionar. Hubo otra “encuesta de Gallup” cuatro años antes que decía que el 69% de los españoles encuestados no mostraba ningún interés, y la más reciente, de 2008, dio la misma cifra. Son grandes oscilaciones: millones de personas.

Así que busqué más a fondo, y lo que encontré fue fascinante.

Ha habido diez de tales encuestas dirigidas por “Gallup” (las comillas tienen su explicación) desde 1971, cuando el 55% de los encuestados dijeron que estaban interesados en los toros. Esto parece ser un declive bastante pronunciado, hasta que uno mira el grado de confianza de estas cifras.

Por ejemplo, en 1987 el resultado fue que el 48% de los españoles estaban interesados en los toros, que es una cifra bastante alta teniendo en cuenta que Franco -que “impuso” las corridas de toros como la fiesta nacional- llevaba muerto una docena de años y el principal espectáculo de masas del país, como en el Reino Unido, era en realidad el fútbol. Sin duda, representaba un valor mucho más alto que el propio deporte nacional británico, el cricket.

Sin embargo, a los cinco años -el intervalo entre esta encuesta y la siguiente-, esa cifra había caído al 31%. En el plazo de elección de un gobierno, seis millones doscientos cincuenta mil españoles de repente habían decidido que no tenían ningún interés en su fiesta nacional. Aunque me parece una afirmación muy dudosa, creo que es posible. Qué años más malos de toros debieron haber sido aquéllos. O eso, o el 17% del país experimentó una sorprendente conversión en el tema del bienestar animal como la de San Pablo camino de Damasco.

Sin embargo, esta explicación se hace verdaderamente increíble cuando compruebas que doce meses después de esa encuesta, la cifra volvió a subir hasta el 38%. Es simplemente inconcebible que casi tres millones de personas cambien su opinión entre “interesados” y “no interesados” y luego de vuelta otra vez en ese intervalo de tiempo. Es evidente que debe haber un enorme fallo en la estrategia de sondeo. Así que me puse en contacto con Gallup. Aquí está su respuesta:

“Gallup no ha encuestado sobre el tema de las corridas de toros en España.”

Me pareció extraño, así que les envió los enlaces a las referencias a la encuesta de 2006 aparecidos en The Guardian, CNN y Time, así como un detallado desglose de la misma de la Wikipedia. Esta fue la respuesta de Gallup.

“Una empresa local que se declaró en quiebra tenía los derechos para usar el nombre de Gallup. Ellos hicieron ese estudio -no Gallup como usted cree. Hemos recibido otras consultas sobre este estudio, pero le puedo asegurar que la “firma Gallup” no lo hizo.”

Lo que viene a demostrar que Mark Twain tenía razón: hay mentiras, malditas mentiras y estadísticas.

La próxima semana responderé a la League Against Cruel Sports (Liga Contra los Deportes Crueles), que en su página web afirma que la industria taurina en España sólo emplea a 400 personas a tiempo completo durante todo el año. Lo que significaría que las 1.350 fincas de toros bravos registradas en el Ministerio del Interior y que figuran en su página web, literalmente se labran solas…

Alexander Fiske-Harrison

Con agradecimiento a Juan Medina por mostrarme algunos de estos problemas numéricos en su excelente blog aquí

Acabo de regresar de la Corrida Goyesca en la Feria de Pedro Romero de Ronda, donde Mephisto Producciones estaba filmando Cayetano Rivera Ordóñez para nuestro documental sobre el mundo de los toros.

Yo estaba dirigiendo nuestros tres cámaras en el callejón, que es donde estoy en el traje oscuro en la iPhone foto de nuestro asistente de producción, que estaba con nuestra cámara en la gradas. Estoy aplaudiendo Cayetano cuando toma un poco de arena de la plaza a besar, que acaba de ser galardonado con dos orejas de su segundo toro, excelente. Es notable que las cenizas de su abuelo Antonio Ordóñez se mezclan con la arena.

Cuando, esa noche, en lugar de aceptar su invitación para unirse a las celebraciones con su familia, salí de Ronda con el equipo de la película, pensé en mis amistades en España desde el mundo de los toros (mi cuenta de de ir a la fiesta de Cayetano, después de su triunfo en Ronda cuando yo estaba con él en el año 2009 es en el capítulo 16 de mi libro Into The Arena – disponible en Amazon del Reino Unido aquí, o la versión electrónica aquí – lamentablemente sólo en Inglés hasta encontrar una editorial española).

¿Qué me hizo pensar en mi amigo Adolfo Suárez Illana, del que el diario Expansión español, dijo recientemente en su artículo sobre mi libro:

“Suárez ‘torero’ y el 23-F

Adolfo Suárez Illana, hijo del expresidente del Gobierno español, queda retratado en el libro como un excelente matador de toros aficionado. Además de compartir varios tentaderos con Alexander Fiske-Harrison, Suárez Illana relata en el libro la afición taurina de su padre, quien también mató toros en su juventud.

Y explica cómo esa experiencia pudo influir en la actitud estoica del entonces presidente cuando un grupo de guardias civiles asaltó el Congreso en el golpe del Estado del 23 de febrero de 1981. “¿Cómo aguantó sentado mi padre? Nunca había sido soldado. Pero cuando te has enfrentado a un toro, sabes que los disparos de un arma se convierten en una cosa más que puede matarte, y no la más terrible”. Según Suárez Illana, “bailar a muerte con un toro, que eso es torear, tiene una verdad incontestable tras de si: la muerte. Pero la esencia no es la muerte, sino el arte: esa capacidad del hombre para crear sentimientos en el albero”.

Estas últimas palabras de Adolfo fueron tomadas de una carta que me escribió que yo había esperado para traducir y utilizar en los dos capítulos de mi libro que abarcará la formación con él en la finca de su suegro, Samuel Flores, y unirse a su equipo para su festival en el que lo ve toreando en la foto de abajo (estoy en el callejón a la izquierda.)

Querido Hermano en Armas y Letras:

Enfrentarse a un toro en un ruedo dispuesto a matar y a morir, tiene mucho de ambiente y de educación. El criarse en un país donde eso ocurre y es admirado en casi todo el mundo influye mucho, pero no es definitivo. Si así­ fuera, todos los españoles seríamos toreros -cosa que dista mucho de ser cierta- y ningún extranjero, criado en su país, podría serlo -cosa que tú mismo te has encargado de desmentir-. Es cierto que el arte de los toros tiene una enorme carga de tradición, como también la tiene de atavismo o incluso de inconsciencia, pero todo eso y mucho más, no es sino parte del adorno que envuelve a este arte.
Lee el resto de esta entrada »