Adiós a fiesta

septiembre 6, 2016

'Ghost Bull' by Chloe Drakari-Phillips. A herd of Spanish fighting bulls is herded through the dawn forests to Cuéllar by hundeds of horsemen at the beginning of the most ancient 'encierro' - bull-run - in Spain

Ghost Bull – ‘Toro Fantasma’. Una manada de toros bravos se conducidos a través de los bosques del amanecer a Cuéllar por cientos de jinetes a principios de los encierros más antiguos de España. (Foto: Chloe Drakari-Phillips)

 

Este año fue mi quinto en la Feria de Nuestra Señora del Rosario en Cuéllar en Castilla y León, España, corriendo con los toros en los encierros más antiguos de toda España. Cuando llegué por primera vez en 2012, la ciudad abrió sus brazos a mí y por lo que cuando me fui me escribió un artículo en el periódico regional, El Norte de Castilla, titulado ”Gracias, Cuéllar, desde Londres”. El año siguiente el título fue ‘Y otra vez gracias, Cuéllar, desde Londres‘. Entonces en 2014 fue ‘Nos vemos pronto, Cuéllar‘.

Cuellar El Norte coverSin embargo, al año siguiente me rompió mis costillas corriendo con el ganado allí y se olvidó de escribir, así que este año me aseguré mi artículo salió temprano, el primer domingo de la feria, el día que llegué. Que sea reproducida a continuación.

Hay fiesta y feria en Cuéllar

En 1923, Hemingway llegó a Pamplona y fue testigo de esa explosión de vida que es la fiesta de San Fermín, en cuyo corazón hay grabado un camino que va desde los corrales a la plaza, y una feria: la del Toro.

Cuando volvió, en 1959, la ciudad había cambiado tanto que casi no la reconoció, y escribió: «Se han sumado 40.000 turistas. No había ni veinte cuando llegué, hace casi cuatro décadas».

The article as it appeared. The photo is of me in my days as a bullfighter in 2010 by Nicolás Haro.

El artículo tal como aparecido. La foto es de mi en mis días como torero en 2010 por Nicolás Haro.

Hace ahora seis años, cuando yo fui por primera vez, había más de un millón. Y aunque San Fermín ha sido como ‘el padre’ de mi afición, y la elegante Feria de Abril de Sevilla, la madre, es para mí Cuéllar –con su antigüedad– mucho más cercana y personal que esos dos espectaculares padres. Por eso siempre vuelvo, desde que conocí al escultor Dyango Velasco el sábado del pregón de 2012.

Desde entonces nunca vengo solo. A lo largo de estos años me ha acompañado una extraña y maravillosa mezcla de gentes. En 2013 vinieron conmigo, a vuestra hermosa ciudad del caballo, un primo muy lejano, el Conde de Westmorland, hijo del que fue Maestro de Caballos de su Majestad la Reina Isabel II, y Richard Dunwoody, el mejor jockey que nunca ha tenido mi país, ganador del Grand National, la carrera de caballos más peligrosa de Inglaterra, no una, sino dos veces.

Nicolás Osorio & I in 2013

Nicolás Osorio y yo (chaqueta) en 2013 (Foto: Graeme Galloway)

Este año vengo con más extranjeros que nunca, algunos ya conocidos en Cuéllar, otros nuevos. Vuelve este año, Jim Hollander, fotógrafo de guerra y de toros, de la Agencia Europea de Fotos de Prensa, que fue galardonado el año pasado con el Premio EHToro por divulgar los encierros de Cuéllar, y que acaba de recibir un homenaje como ‘guiri del año’, organizado por Mikel Urmeneta en Pamplona.

Jim Hollander in the forests of Cuéllar (Photo: Chloe Drakari-Phillips)

Jim Hollander en los bosques de Cuéllar (Foto: Chloe Drakari-Phillips)

Y además de haber publicado el libro ‘De Pizarra a Pamplona’: a través de España a caballo (disponible para comprar aquí), las memorias del viaje en el que cuando era un adolescente atravesó España a caballo con su padre, Gino Hollander, un gran pintor taurino cuyos cuadros adornan las paredes de la Casa de Misericordia de Pamplona. Jim fotografiará este año el encierro de Cuéllar a caballo, para la prensa mundial, mientras yo, a su lado pondré las palabras.

En las calles, veremos de nuevo a Larry Belcher, ya conocido por los lectores de estas páginas después de celebrar sus cuarenta años de encierros en España. Gran campeón tejano del rodeo americano hace años, se casó con una castellana, la doctora Ana Cerón, y se trasladó a España para convertirse en profesor de la Universidad de Valladolid y en vuestro vecino.

Noel Chandler and Alexander Fiske-Harrison, Pamplona, July 2013 (Photo: David Penton)

Noel Chandler y yo (Foto: David Penton)

Junto a estos taurinos veteranos, encontraremos a otros más jóvenes (entre los que no me incluyo, ahora que he cumplido cuarenta años), como Jordan Tipples, galés, con el corazón de un león y que sigue la tradición del gran aficionado galés Noel Chandler, cuya muerte, el año pasado, aun lloramos. Fue Noel el que me enseñó la filosofía del primer corredor extranjero que fue aceptado por los locales en Pamplona, Matt Carney, veterano de la Segunda Guerra Mundial, del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, con cuyos hijos, Allen y Deirdre, corro en Pamplona. Y es que no se debe correr por la gloria, sino por la alegría de hacerlo. Esta enseñanza se olvida hoy en día demasiado, como la que me enseñó Juan José Padilla, que me dijo después de perder el ojo en Zaragoza en 2011: «Las cicatrices no son medallas, si no las pruebas de nuestros errores». Este tipo de orgullo no tiene cabida en la plaza, ni en las calles.

Alexander Fiske-Harrison running with the bulls - red jacket with white stripes on the right - in the last encierro of Cuéllar 2016 (Photo courtesy of Castilla y León Televisión)

Yo corriendo con los toros en el último encierro de Cuéllar 2016 (Foto cortesía de Castilla y León Televisión)

 

Joe Distler, Larry Belcher and me (Photo: Ana Cerón)

Joe Distler, Larry Belcher y yo (Foto: Ana Cerón)

Y también estará Chloe Drakari-Phillips. Chloe fue por primera vez a Pamplona hace veinticinco años, aunque solo tiene veinticuatro (su primer San Fermín fue cuando su madre estaba encinta). Esta hija adoptiva de los sanfermines es el alma de esa parte de Pamplona que vibra y se apasiona con la fiesta, y que me ha enseñado una parte más lúdica de las ferias taurinas de España, a mí, un hijo adoptivo de la Feria del Toro.

Y como parte de este espíritu de cooperación entre locales y extranjeros, le he pedido a Enrique Bayón Brandi, un pastor principal, que me ayude a organizar un almuerzo de corredores, siguiendo la tradición que empezaron hace treinta años en Pamplona nuestros grandes amigos y grandes corredores, Julen Madina y Joe Distler, reuniendo un pequeño grupo de corredores locales y extranjeros para celebrar un almuerzo de hermandad. Así esperamos añadir una nueva tradición internacional al encierro más antiguo de España. En señal de respeto con los toros y los que trabajan con ellos, dedicaremos nuestra primera reunión a la memoria de Víctor Barrio, e invitaremos a David Mora, el diestro que esa tarde lidiará los toros que correremos por la mañana.

The Pamplona Runner's Breakfast 2015. Joe Distler is in sunglasses next to me at the back behind the matador David Mora (white polo shirt) with Julen Madina kneeling front (white t-shirt) (Photo Photo by John Kimmich on Jim Hollander's camera - Jim is front row holding John's camera)

El Desayuno de Corredores en Pamplona 2015. Joe Distler es en gafas de sol a mi lado en la parte posterior detrás del torero David Mora (polo blanco) con Julen Madina arrodillado delante (camiseta blanca) (Foto por John Kimmich en la cámara de Jim Hollander – Jim es primera fila con la cámara de John)

Es algo bonito traer a Cuéllar una costumbre de Pamplona, ya que el encierro de Cuéllar es casi con seguridad el padre del de Pamplona, aunque este sea más famoso. Los Duques de Albuquerque III y IV, el padre de Nicolás Osorio, es el XIX, eran los virreyes de Navarra entre 1452 y 1464, cuando empezó a escribirse sobre los encierros en esa parte de España.

De modo que pondré en la maleta mi chaqueta de atletismo, con sus distintivas rayas rojas y blancas, en honor de la unión entre las tradiciones de España y las mías propias, y entraré en la recepción del hotel San Francisco para participar una vez más en las ferias de Nuestra Señora del Rosario y en el abuelo de todos los encierros que acontece en ellas. No puedo contener la emoción.

The begining of the bull-run of Cuéllar, Spain's oldest (Photo by Jim Hollander - EPA)

El comienzo del encierro de Cuéllar, más antigua de España (Foto: Jim Hollander / EPA)

Epílogo

Me, the late 'Bomber', the late Julen Madina and Stephen Ibarra who was with us in Spain this year, in better days. (Photo by Deanna Ally)

Yo, el fallecido Bomber ‘, el fallecido Julen Madina y Stephen Ibarra que estaba conmigo en España la semana pasada, en 2012. (Foto: Deanna Ally)

En la tarde del martes, 30 de agosto, Julen Madina murió en el hospital después de un accidente durante la natación, mismo después de un incidente en el que resultó gravemente herido en un encierro en Tudela. Y así terminó la vida de uno de los “corredores de toros más prolíficos y capacitados en la historia del encierro. Aunque no llegué a conocerlo tan bien como yo hubiera querido, yo le tenían como un amigo, pasamos un poco de tiempo juntos y él amablemente contribuyó al libro he recopilado, editado y co-autor junto con nos amigos en común como Joe Distler, Miguel Ángel Eguiluz, Jokin Zuasti y fotografías de Jim Hollander.

En mi vuelo de vuelta de Madrid la semana pasada, garabateé unas pocas líneas en una servilleta para describir la cosa simple pero profunda que es fiesta. No es mucho, pero yo pensaba que iba a ponerlo aquí. Fue escrito en Inglés, con la rima y la escansión, la aliteración y el ritmo. Adjunto esa versión en primer lugar, y luego mi (mala) traducción en prosa.

Farewell To Fiesta

(For N.)

Farewell to fiesta, farewell to the sun,
The candles are burned down and the bulls are all gone.

Though the shrine’s empty and the altars are bare,
We know the way back now and will return there.

As we grow older and some of us fall,
We’ll still lift our glasses and toast to us all.

For fiesta is in us, and those who we love,
Those still among us, and those up above.

Adiós a fiesta.

Adiós a fiesta, adiós al sol,
Las velas se queman abajo y los toros se han ido todos.

Aunque la el santuario está vacío y los altares están desnudos,
Sabemos que el camino de vuelta ahora y volveremos allí.

En cuanto nos hacemos mayores y algunos de nosotros caemos,
Aún nos levantemos nuestras copas y brindis a todos nosotros.

Para fiesta es en nosotros, y los que amamos,
Los que aún entre nosotros, y los de arriba.

 

Last night of the feria (Photo: Alexander Fiske-Harrison)

Última noche de la feria. (Foto: Alexander Fiske-Harrison)

Estoy en mi chaqueta de rayas en la plaza de toros de Pamplona, 13 de julio de 2015. A mi derecha es Lore Monig, Presidenta del New York City Club Taurino, a mi derecha, el chef celebridad y torero práctico de México, Carlos Manríquez (Foto : Jim Hollander)

Estoy en mi chaqueta de rayas en la plaza de toros de Pamplona, 13 de julio de 2015. A mi derecha es Lore Monig, Presidenta del New York City Club Taurino, a mi derecha, el chef celebridad y torero práctico de México, Carlos Manríquez (Foto : Jim Hollander)

Después de las maravillas de San Fermín, me estoy preparando en Londres para volver a los encierros de Cuéllar – y tal vez San Sebastián de los Reyes – por corriendo en nuestra lluvia Inglésa y leer libros sobre lobos, el único animal que corriendo con los bovinos en el forma en que hacemos en las calles de España, en Castilla y Navarra (incluso puede tratar de hacer Tafalla y El Pilón de Falces como lo hice el año pasado.)

En el ínterin, me me alegró ver que mi reseña del libro de Dr. Robert Goodwin,  Spain: The Centre of the World 1519-1682, (‘España: El Centro del Mundo 1519-1682’) para The Spectator (la revista más antigua en el mundo de lengua Inglés, fundada 1828), ha sido parcialmente traducida por el diario de Capital Madrid, en el artículo ‘Manual de emergencia para españoles con baja autoestima en este año 2015 del cambio’ por A. R. Mendizabal.

Otro botón de mues­tra, un elogio de Alexander Fiske-Harrison en The Spectator: ‘Lo que dis­tingue a Goodwin de otros his­to­ria­dores de ese pe­riodo es el ca­rácter au­tén­ti­ca­mente mul­ti­dis­ci­plinar de sus pers­pec­ti­vas. Es eru­dito y con­ciso en los te­rrenos más co­no­ci­dos, y al mismo tiempo se adentra por otros de­rro­teros ori­gi­na­les, sobre todo en cuanto a los mo­tivos y ac­tua­ciones de los prin­ci­pales pro­ta­go­nis­tas. Que in­cluyen al pío Carlos, a su os­ten­toso hijo Felipe II, que sólo co­nocía su Imperio por el pa­peleo de la abru­ma­dora bu­ro­cra­cia, y a fa­vo­ritos como el Conde Duque de Olivares, va­lido de Felipe IV’.

Puedes leer el artículo aquí.

Alexander Fiske-Harrison

La Revista ¡HOLA!

mayo 17, 2015

La edición de esta semana de ¡Hola! (13 de mayo de 2015) se abre con un largo artículo con el título de Alexander Fiske-Harrison: El gentleman’ Inglés que un dia se convirtió en un experto del toreo” (páginas 4-12).

Hola cover

Las fotos formales fueron tomadas en Otley Hall en Suffolk, que una vez perteneció a mis antepasados, para lo cual debo agradecer a Ian y Catherine Beaumont propietaria hoy y el gran fotógrafo de moda Andrea Savini. Las fotos de mis días en “el mundo de los toros” con maestros como Cayetano Rivera Ordóñez, Juan José Padilla y Adolfo Suárez Illana son por el gran fotógrafo de arte Nicolás Haro.

Te adjunto el texto de la entrevista a continuación. Por favor, tenga en cuenta la introducción y el título son escritos por Mamen Sánchez, no yo. Mamen es la directora de ¡Hola !

Me gustaría dar las gracias al Hotel Alfonso XIII de Sevilla para proporcionar nuestra habitación – hay una razón por la que he mantenido a volver durante quince años – y Gieves & Hawkes, No.1 Savile Row, para proveer mi traje (la marina, el única prenda de ropa que llevaba en Otley Hall de la mía) – hay una razón mi familia ha llegado de nuevo a usted por tres generaciones – y Ralph Lauren para proveer Sarah y yo con ropas en la Feria de Abril en Sevilla este año.

Alexander Fiske-Harrison

Todas las preguntas de los medios a Lucy Gould en Mephisto Producciones: lucy@mephistoproductions.co.uk

Cover

Desciende de una de las familias más antiguas y aristocráticas del Reino Unido, emparentada con El Rey Eduardo III

ALEXANDER FISKE-HARRISON

El gentleman’ Inglés que un dia se convirtió en un experto del toreo

Nos abre las puertas de la histórica residencia familiar de Otley Hall, del siglo XVI, junto a su novia, la atractiva abogada Sarah Pozner
Hola page 5 detail

ENTREVISTA:

Alexander Fiske-Harrison procede de una de las familias más antiguas e ilustres de Inglaterra. Los Fiske-Harrison son descendientes de Margarita de Plantagenet, hija del duque de Clarence, hermano de los reyes Eduardo IV y Ricardo III de Inglaterra.
Educado en Eton, tiene masters en arts y ciencias gracias a sus edstudios en Filosofía y Biología por las Universidades de Oxford y Londres. Hijo de un próspero banquero de inversión de la City, Alexander puede presumir de ser el genuino “gentleman”. Elegante, humanista, amante de la Naturaleza y hombre de letras, es autor de numerosos libros y ensayos, dramaturgo y colaborador habitual en periódicos y revistas como «The Times», «Financial Times» o «The Spectator».
Siguiendo los pasos de Ernest Hemingway, se despertó en él un interés por la tauromaquia que lo trajo a España, primero como investigador y más tarde como auténtico enamorado de la fiesta. De la mano de grandes maestros como Juan José Padilla, Eduardo Dávila Miura o Cayetano Rivera Ordoñez y gracias a su amistad con Adolfo Suárez Illana, que fue quién le introdujo en el mundo del toro, Alexander se ha convertido en un valiente torero. Lidió un astado del Saltillo, ha participado en varios festivales, ha corrido durante seis años en los encierros de Pamplona y ha escrito uno de los libros más referenciados sobre el mundo del toro: 
Into The Arena.

Hola page 6-7 detail

Todo un descubrimiento, Alexander, nos recibe junto a su fascinante novia, Sarah – asesora juridica de BUPA Global y capitana del equipo de polo Legal Beagles –, en Otley Hall, un histórico señorío asentado en tiempos de los Tudor en el condado de Suffolk. Este edificio, que data del siglo XVI, conecta a la familia Fiske-Harrison con los Reyes de Inglaterra, ya que tataranieta de Margarita de Plantagenet contrajo aquí matrimonio con el entonces titular del señorío de Otley Hall, John Gosnold.

Lee el resto de esta entrada »

El Norte de Castilla 2014 header

El periódico de hoy.

Hoy, el periódico español El Norte De Castilla, publicó mi artículo tercero anual de agradecimiento a la ciudad de Cuéllar por su generosidad durante su feria que es mi favorito y sus encierros increíbles. Como siempre, mi artículo se ha editado – lo cual es normal y justo – sin embargo, debido a la compleja gramática de mi traducción original, la sección agradeciendo a los pastores de todo importantes se quedó fuera. Ha sido reemplazado en la versión en línea, reproducido a continuación.Con agradecimiento al periodista Carlos Álvaro para todo su trabajo duro.
AFH

El Norte de Castilla 2014

Como apareció en el periódico…

Nos vemos pronto, Cuéllar

Opinion

«He corrido muchos encierros, pero mi favorito, sin duda alguna, es el de Cuéllar»

Alexander Fiske-Harrison | Segovia

Llevo yendo a Cuéllar, a las fiestas de la Virgen del Rosario, tres años (2012, 2013). Y siempre, cuando regreso a Londres, donde resido, suelo remitir a los cuellaranos una carta de agradecimiento, algo que, por cortesía, los ingleses hacemos después de haber visitado un determinado lugar donde nos han acogido bien. Como en este último año me he sentido en Cuéllar como en casa, mi carta tiene un toque menos formal. Es una carta entre amigos.

Sin embargo, tengo que agradecer tantas cosas y a tanta gente… Y no solo yo desde Inglaterra; también todos mis amigos procedentes del mundo anglosajón que han estado y disfrutado de la hospitalidad de los cuellaranos: de Gales y Escocia, de Cornualles y Canadá, de Irlanda… incluso de Australia. Y, por supuesto vuestro gran escultor y corredor de encierros, Dyango Velasco. (Y no solo ha habido anglosajones; este año también trajimos un ‘vikingo loco’ de Suecia que corrió los toros a pesar de padecer un aneurisma en una pierna, así como un mexicano todavía más loco…) Tanto ellos como yo estamos agradecidísimos a Mariano de Frutos, a su hija Elisa y a su yerno Rubén Salamanca, del mesón San Francisco, que ha sido nuestro cuartel general en Cuéllar, tal y como el hotel Quintana lo fue de Ernest Hemingway y sus amigos en Pamplona. (El San Francisco también es el hotel de los toreros y su jardín recuerda a la terraza del café Iruña).

En esta ocasión hemos vivido las fiestas apasionadamente, conviviendo con los peñistas, desde la misma tarde del pregón, en la peña El Pañuelo, acto en el que hice de traductor. Respondimos así a la invitación del presidente de la peña, Valentín Quevedo. (El Pañuelo ha celebrado el cincuentenario de su fundación). Tambien visitamos la peña de Dyango, El Orinal, así como el club de póker de Luis Quevedo y su esposa Soco, pues la bodega La Carchena, de su hijo Alberto, tan querida por nosotros, había cerrado sus puertas. En palabras del poeta Tennyson, «a pesar de que mucho se ha perdido, queda mucho todavía». Así, en lugar de a la bodega, fuimos al Oremus Café Teatro, de Marcos Gómez, y a la barra taurina Paralex, de Miguel Ángel Cobos, que tiene más carteles de toros que todo el Ayuntamiento de Cuéllar, aunque le faltan las cabezas de los astados.

Alexander Fiske-Harrison, Larry Belcher y Dyango Veslaco en Café Oremvs (Foto: Mónica Rico)

Alexander Fiske-Harrison, Larry Belcher y Dyango Veslaco en Café Oremvs (Foto: Mónica Rico)

Comencé mi temporada taurina anual en Sevilla, como siempre, en la Feria de Abril. Y en Sevilla terminará, pues el día 5 de noviembre participaré en una conferencia organizada por la Real Maestranza, la Universidad de Sevilla y la Fundación de Estudios Taurinos. Hace cuatro años, cuando participé por primera vez, solo había matado un novillo. En esta ocasión he corrido ya muchos encierros y toreado reses bravas en varios tentaderos. Nada más, pero nada menos.

Este año he vivido múltiples aventuras. En el encierro de Pamplona apenas vi un toro, aunque sí los disfruté en Tafalla. Después aprendí lo que es la soledad del corredor en el comienzo del encierro de San Sebastián de los Reyes, en Madrid, donde como única compañía tenía dos toros que marchaban muy cerca de mí… Pero de todos los encierros que he corrido, mi favorito, sin duda alguna, es el de Cuéllar.

El embudo de Cuellar por Nicolas Haro

El embudo de Cuéllar por Nicolás Haro

En Cuéllar siempre hay oportunidad de ir con la manada, siempre hay algún espectáculo sorprendente, un peligro que salvar, una talanquera que saltar para evitar riesgos… Y allí están los pastores, que salvan vidas, como Enrique Bayón Brandi y todos los demás, cuyos nombres debo aprender el año que viene. Y la amabilidad de la gente, su manera de ser, sus consejos, que te permiten no olvidar que los lugareños saben cien veces más que cualquier extranjero.

Casi todas las mañanas empezaba el encierro en la calle de Las Parras, aunque no he dejado de ir al campo o al Embudo. Allí siempre me encontraba con mi querido y viejo amigo, el excampeón tejano de rodeo Larry Belcher, que esperaba de mí la señal para correr como yo la esperaba del gran Josechu López. (En la foto adjunta estamos todos). Allí, en Las Parras, nos deseábamos suerte: Enrique Bayón, José Antonio Rico… el seriamente cómico David García y el cómicamente serio Luis Ángel Vicente… Cuando los toros hacían acto de presencia, empezábamos a correr, todos juntos, pero perdidos en nuestros propios mundos, respetando el espacio y la seguridad de cada uno.

A la derecha, con chaqueta a rayas, Alexander Fiske-Harrison, la semana pasada en Cuéllar. También en la foto son Josechu López, José Antonio Rico, David García y Larry Belcher de la sudadera roja detrás de Fiske-Harrison (Foto: Antonio Tanarro)

A la derecha, con chaqueta a rayas, Alexander Fiske-Harrison, la semana pasada en Cuéllar. También en la foto son Josechu López, José Antonio Rico, David García y Larry Belcher de la sudadera roja detrás de Fiske-Harrison (Foto: Antonio Tanarro)

Yo no corro el encierro por orgullo o virtud, ni siquiera por vanidad. Lo corro por sentir la alegría de igualarme a los toros, esas hermosas montañas negras, elegantes como delfines juguetones, peligrosos como tiburones ávidos de sangre. En la carrera, los toros y yo presentábamos nuestros respetos a la esposa de Larry, la doctora Ana Cerón, la médico que se apostaba en la barrera de la esquina por lo que pudiera pasar… Este año, estoy especialmente feliz de haber corrido en la plaza en la última suelta de la feria un poco por delante de mi amigo de Pamplona y fenomenal corredor, Jokin Zuasti. Y ya en el festejo, veía los astados en el coso, adorados y sacrificados, como siempre se ha hecho en Cuéllar, la villa que posee los encierros más antiguos de España. En la corrida estrella del ciclo, El Cid, mi vecino de Sevilla, no tuvo la suerte del año pasado, pero vuestro héroe local, Javier Herrero, lo hizo muy bien y mereció la oreja, al igual que el torero mexicano Joselito Adame. Por cierto, fue agradable ver al alcalde de la villa, Jesús García Pastor, cómo trabajaba en la taquilla durante la feria.

No voy a terminar con un ‘adiós’, sino con un ‘nos vemos pronto’, que es la fómula que los ingleses empleados al despedirnos de nuestros amigos. Como no tengo miedo, volveré a Cuéllar, aunque a ver si el próximo año alguien me hace el favor de prestarme un caballo, que correr tanto es muy fatigoso….

Alexander Fiske-Harrison es autor del libro – en inglés – Into The Arena: The World Of The Spanish Bullfight, (‘En la arena: El mundo de la tauromaquia Española’) así como editor y colaborador del libro electrónico – también en inglés – Fiesta: How To Survive The Bulls Of Pamplona (‘Fiesta: Cómo sobrevivir los toros de Pamplona’) que dedica un capítulo a Cuéllar, y con un prólogo por el alcalde de Pamplona, y los capítulos de John Hemingway – nieto de Ernest, el mayor corredor estadounidense Joe Distler y fotografías del veterano Pamplona medio siglo y la alta fotógrafo EPA, Jim Hollander. (También con contribuciones de Beatrice Welles – hija de Orson, y los mejores corredores de toros en España: Julen Madina, Jokin Zuasti, Miguel Ángel Eguiluz y Josechu López y fotos de Nicolás Haro.)

La portada de nuestro libro Fiesta de Jim Hollander

La portada de nuestro libro Fiesta de Jim Hollander

Este artículo apareció originalmente en el blog The Pamplona Post pero me parece que debería estar publicado aquí también.

El titular es verdad y falso (y es el titular de la última reseña de mi libro, Into The Arena, adjuntado abajo).

Es verdad del propio gran ‘Papa’, porque Ernest Hemingway nunca corrió en Pamplona, a pesar de que fue él que lo hizo tan famoso (y el artículo que escribió para The Toronto Star sobre la cornada que recibió allí).Sin embargo, el fin de semana pasada, el día que salió la reseña, y 50 años y 7 días después del suicidio del ‘Papa’, yo estuve ocupado pisando la ruta que él no pisó, acompañado por John Hemingway, el nieto de Ernest y un autor nada malo él mismo (ver Strange Tribe: A Family Memoir). El hecho de que John eligió ese día para correr este año – su segunda vez – es aún más impresionante. Primero, porque fue el aniversario de su primer encierro delante del toro, del año 2009, el día que un hombre de 27 años, Daniel Jimeno Romero, un corredor experimentado de segunda generación fue matado. Segundo, porque fue con ‘los toros de la muerte’ de la ganadería de Don Eduardo Miura (mi primer encierro también fue con ellos en el año 2009).

Fue un placer tomar una cerveza contigo la noche anterior al encierro, y un honor pisar unos pasos a tu lado. Aquí estamos hablando de estrategia. (¡Corre!)

L-R: Gary Masi, Me, John Hemingway, Graeme Galloway (orange), Bill Hillman (blue) Photo: Antalya Nall-Cain

Esto fue sólo uno de los momentos destacados. Otro fue cuando quede con uno de los hijos de Don Eduardo, Antonio, y su esposa Cristina, quien contó a mi novia Antalya las mentiras más halagadores sobre mi toreo. “¡Gracias Cristina! Pero ningún ingléses tan bueno a torear…

Eso dicho, tuve encierros buenos, como se puede ver en la foto abajo con un toro de Torrestrella de la finca Los Alburejos que pertenece a mi amigo Don Alvaro Domecq. Yo soy el hombre vestido de chaqueta de rayas rojas y blancas. De casualidad son los colores de mi escuela, Eton, otorgado a mí por el Club Atletismo en el año 1994 por los 400m

Este foto era en el Diario de Navarra, Daily Telegraph (Reino Unido) Die Welt (Allemana) y en varios periodicos en los Estados Unidos. (REUTERS/Joseba Etxaburu)

Está extremadamente mal visto tocar a los toros, pero acabo de ver este hermano acercándose detrás de mí, y por eso fue necesario estabilizar a mí mismo mientras corriendo a máxima velocidad, mirando por encima del hombro, hasta que pude calcular el momento correcto para resbalarme entre los dos toros, como mostrado en la foto aquí. Eso me permitió “correr en los cuernos” de un toro, y a la misma vez reduciendo nítidamente el riesgo de estar tirado al suelo por otros corredores, el “arado de gente” de media tonelada despejando el camino delante de mí. Un malabarismo difícil, ¡por cierto!

El 10 de Julio 2011

Donde Hemingway temió pisar

Into The Arena por Alexander Fiske-Harrison

James Owen

* * * * *

(4 de 5 estrellas)

Pienses lo que pienses del relato de Alexander Fiske-Harrison en busca de llegar a ser torero, tienes que admirar sus huevos. Literalmente no, afortunadamente, pero existen momentos durante el año que pasó como un matador amateur en España en que parece probable que experimente de primera mano la crueldad de la arena.
Y quizás debería ser así. Por tanto que escribió, Ernest Hemingway nunca entró en el ruedo. Para Fiske-Harrison, la única manera de justificar la corrida de toros es entender completamente los riesgos supuestos.

Es una combate mucho más justa que la caza del zorro. El toro pesa más que una tonelada, se gira con agilidad como un patinador y es capaz de levantar un caballo y jinete con el pitón de un cuerno. Cuando el mejor torero de la actualidad, José Tomás, fue corneado durante una corrida en Méjico, perdió un total de 17 pintas de sangre.
Es con razónque los estudios demuestran que los psicópatas y los toreros tienen la misma química de cuerpo en calmaantinatural. En España, los toreros son más famosos que los futbolistas.

Pero ¿el arte y el espectáculo justifican el sufrimiento? El argumento de Fiske-Harrison, que la interacción entre hombre y toro, bien realizada,merece la tragedia, no convencerá a muchos lectores.

Pero sus descripciones de las corridas son absorbentes y líricas, y su explanación de los distintos usos del capote y muleta del matador es iluminadora. Uno empieza a entender lo que ha captivado a los españoles por siglos.

Este libro complejo y ambicioso examine no sólo la vida dentro de la plaza de toros pero también la identidad cultural de España y las ideas modernas sobre la masculinidad.

Fiske-Harrison admite que cada vez que se enfrenta con el toro siente más, no menos miedo. Cuando mata a su primer y único toro no siente triunfo sino una tristeza irreprimible por haberle quitado la vida.

Su punto que la indiferencia del matador hacia su propia vida en el ruedo le inspira respetarla más profundamente fuera del ruedo parece indiscutible. Uno sólo desea que nuestros propios deportistas desacreditados fueran tan sabios.